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2.1.21

Cerrando 2020: Las series

 


2019 fue un año que no podrá superarse, al menos a corto plazo, en cuanto al visionado de series. Este 2020 ha sido bastante exiguo en comparación.

· El ascenso de los nazis (Temporada única). Miniserie documental que vi en Movistar fruto de mi creciente interés por la IIGM. No recuerdo mucho, pero me pareció una buena síntesis de la explicación de la llegada al poder de Hitler.

· Las chicas del cable (Temporada 5 y última). Este esperpento es digno de ver sólo por contemplar cómo se enfanga en un lodazal de tópicos y sinsentidos. Final de traca para esta serie que prometía mucho y acabó en nada.

· Colombo (¿X temporadas?). Mi reencuentro con Colombo se saldó gracias al canal Paramount Network, que repuso toda la serie, eso sí, de forma totalmente desorganizada y anárquica, con información errónea en el prómpter... Un desaste. Investigando he visto que Colombo no era una serie en sí, sino una series de telefilms que se rodaban a razón de dos por año y que se extendió en el tiempo la friolera de unos ¡30! En todo caso, es una joya de serie, en la que me encanta perderme.

· Drácula (BBC, 2019 - Temporada única). Esta serie no dejó indiferente a nadie. Tratando de forma irreverente el mito, se revela como un pastiche multirreferencial deudor de todo el código visual vampírico del cine, hasta llegar a un final... impredecible y rarísimo. No sabría decir si me ha gustado o no, tiene aciertos muy buenos y luego cosas que me chirrian mucho.

· Five Came Back (Miniserie documental). Interesante documental que cuenta cómo cinco directores de Hollywood (Capra, Huston, Ford, Wyler y Stevens) contaron la Segunda Guerra Mundial y las consecuencias que tuvo eso en su filmografía. Muy interesante vistazo a las bambalinas de Hollywood.

· The Good Doctor (Temporada 3). Ya un poco por inercia.

· Habemus Papam (miniserie documental). Sobre la historia del papado.

· The Mandalorian (Temporada 2). Sin duda, lo mejor del año. Una lección de cómo tratar Star Wars, uniendo lo viejo con lo nuevo, dándole de nuevo un aire de aventura rolera. Y el capítulo final, *chef kiss*.

· Mary Beard: El desnudo en el arte (miniserie documental). Reflexión de la gran Mary Beard sobre las verdaderas intenciones del desnudo en el arte y su trasfondo sexista.

· El Ministerio del Tiempo (Temporada 4). Esta nueva temporada, añadida como quien dice en tiempo de descuento, tiene aciertos brillantes, pero ahora en el recuerdo no me termina de convencer. Sigue siendo de las mejores ficciones fantásticas patrias, con todo.

· Modern Family (Temporada 11)

· La niebla (Temporada única). Serie en vía muerta que inicié ya consciente de eso (creo), sobre la novela de Stephen King. Se deja ver, pero no tuvo el éxito esperado.

· El pueblo (Temporada 1 y 2). La empezamos a ver por una anécdota personal: el hijo de una compañera de trabajo había decidido hacerse ingeniero agrónomo (o algo así) e ir a un pueblo abandonado para recuperarlo sosteniblemente gracias a esta serie, así que ahí fuimos. Una comedia ligera y resultona, de esos productos que normalmente no veo, pero que me resultó divertida.

· Scarlett (Miniserie). Revisionado de esta miniserie luego de volver a ver Lo que el viento se llevó. A pesar de no estar al nivel (nada lo puede estar) de la película, mantiene el tipo.

· Veneno (Temporada única). Pues a pesar de todas las críticas a los Javieres, me parece una gran serie, llena de hallazgos visuales y narrativos, una serie de primera clase en cuanto a narración, a años luz de la bazofia de Las chicas del cable, por ejemplo.

· Vikings (Temporada 6-2ª parte). Ésta, como en otras, se quedó sin el final de temporada por la pandemia, pero esta temporada, a pesar de tener sus altos y sus bajos, no está a la altura de toda la trama de Ragnar. La seguimos viendo por terminarla.

· The Walking Dead (Temporada 9 y 10). Idem para esta serie, que desaprovechó un momento perfecto para cerrarla y prefirió seguir alargando lo inalargable, poniendo en más aprieto a los supervivientes, pero esta vez sin Rick, en un arco que buscaba a) encontrar un malo peor que Negan y b) redimir a éste. ¿Era necesario? No. ¿Se deja ver? Bueno, sí.

·

28.4.20

El cómic que yo quería hacer

Podría considerarme guionista de cómics, pero me he prodigado más bien poco. Empecé muy pronto (tendría quizá unos diez años), haciendo cómics para mi hermana, que aún no sabía leer, y esos tebeos protagonizados por nuestros muñecos fueron el germen y el campo de pruebas de mi interés por el medio. Escribí (y dibujé) decenas y decenas de estas aventuras, y la lástima es haber perdido la gran mayoría para poder revisitarlos, al menos con mis hijas. Pero evidentemente no he tenido ninguna educación formal en este aspecto. Cuando sonó la trompeta y pude ponerme a hacer El joven Lovecraft, como he explicado muchas veces, lo que hice fue poner en práctica todo lo que sabía bajo el amparo de uno de mis grandes maestros: Bill Watterson. El joven Lovecraft le debe muchísimo a Calvin & Hobbes, pero no todo. Con esta entrada me gustaría explicaros cuáles son mis influencias principales a la hora de escribir cómics.
Toriyama y Groening utilizaban elementos metanarrativos que usamos en EJL.


La primera pero quizá menos evidente: el humor burro de Akira Toriyama. Ese hombre que, antes de hacerse famoso por la ensalada de hostias que terminó siendo Dragon Ball, hizo cosas maravillosas como Dr. Slump. No me malinterpretéis: yo he sido un gran fan de Dragon Ball (Bola de drac para mí siempre), coleccioné centenares de fotocopias en los 90, hice la primera mítica Serie Blanca y Serie Roja, y vi todos los episodios... de Toriyama. Lo que es la serie clásica, vamos. Hasta que "terminó". Para entonces, todos lo sabemos, era un avance sin frenos hacia su propia autodestrucción. Había hecho como Rumiko Takahashi en Ranma 1/2: se había metido en una espiral de la que ya no podía salir, porque el éxito de la serie era ya imparable. Quizá Tori ya no se sentía cómodo y seguía por inercia, porque era una máquina de hacer dinero. O quizá sí, quizá en el fondo le gustara. Pero lo mejor de Dragon Ball está en los primeros arcos argumentales. La primera búsqueda de las bolas. El primer malo: Pilaf. La Cinta Roja. Cor Petit/Piccolo. Los superguerreros. Namek, Freezer, Célula... los androides... ¡Hasta ahí como mucho! Pero lo mejor está en los primeros episodios: la cuadrilla que busca las bolas, el maestro Mutenroshi, el primer torneo de artes marciales... Ahí Toriyama aún destilaba su humor. Por eso la serie que me gusta de él es Dr. Slump. Dr. Slump (en cara siempre Arale) es humor, humor absurdo, humor verde, humor grueso... Eso es lo que me gustaba. Disfruté leyendo la serie cuando Planeta la sacó (lástima que no fuera en catalán), porque es ese el humor tonto que me gusta.

De ahí a otra de mis influencias. Matt Groening y Los Simpson. Es cierto que en Los Simpson hay docenas de guionistas y han pasado 30 años de programa (me quedo con... ¿digamos las 12 primeras?), como explica Mike Reiss en su libro Springfield Confidencial. Pero algo de Groening hay, sobre todo cuando lees sus cómics Vida en el infierno. Groening tiene una capacidad especial para reírse de sí mismo y de las pequeñeces del ser humano. Cómo me reí con El amor es el infierno o El trabajo es el infierno. Eso era lo que quería hacer yo.

Los textos infinitos de Groening son divertidos porque son reales.


Se unió a aquello el descubrimiento en mi postadolescencia de Monty Python, especialmente de su serie de televisión Flying Circus. Ahí es cuando entendí con deleite que se podía hacer humor con elementos de la alta cultura: ¿partidos de fútbol entre filósofos? ¿una vuelta ciclista de pintores? ¿un concurso en televisión de muertes famosas en el arte? Aquello me fascinó, y me conectó con una frase que había apuntado en una de mis agendas usadas como diario, cuando era bastante pequeño: "sin inteligencia no hay humor". No quiero, por Dios, compararme con esos gigantes, pero eso era lo que quería hacer yo: poder conectar elementos de la gran cultura para poder crear humor. Por eso Liniers en su momento me gustó mucho: Macanudo hacía lo mismo con una exquisita sensibilidad e imaginación.

Cuando leí Hark! A Vagrant de Kate Beaton todas las piezas encajaron. Kate Beaton utiliza todos los elementos a su disposición de la alta y la baja cultura, los pone en la batidora, y crea una tira cómica fantástica, llena de humor absurdo, afianzada en una tradición imponente, se ríe de románticos, de revolucionarios, de escritores, de políticos, de músicos... Era otra gran señal para ir en esa dirección. No es de extrañar que Laura y Carmen Pachecho se deshagan en elogios en el prólogo de la edición en castellano; luego lees su Divas de diván y entiendes todo. Beaton es una monstrua, consigue todo lo que a mí me gustaría haber hecho. Ahí de veras entendí que eso se podía hacer: mezclar elementos quizá a veces tan oscuros para el lector que no los pillará. 

Porque en el fondo, uno escribe el cómic que le gustaría leer. Y quizá, de alguna manera, uno mismo es el lector ideal del cómic. En El joven Lovecraft siempre hay un montón de referencias de fondo: musicales, de arte, de otros cómics, de películas... Seguramente eso nos viene de Los Simpson. Quizá nadie más que Bart y yo las podamos pillar todas. ¿Es eso malo? Cuando leí La fiebre del estilo, la biografía de Valle-Inclán de Manuel Alberca y Cristóbal González, una cosa me quedó: no es el público el que le tiene que decir lo que le gusta al autor. Es el autor el que le tiene que decir lo que le gusta al lector. Algo así creí entender en unas declaraciones de Alan Moore. Todo seguía encajando.

Tom Gauld ha sido uno de los autores que más me han entusiasmado últimamente.

Y llegamos a mi última referencia: Tom Gauld. Otro autor que juega con referentes literarios. Sus tiras son geniales. En sus recopilatorios (especialmente Todo el mundo tiene envidia de mi mochila voladora) hay oro puro en forma de tira cómica. Es cierto también que sus viñetas van en una publicación especializada y tienen un público muy concreto. Pero, caray, tienes que dominar el tema para hacer chistes sobre Dickens, las Bronte, o los románticos alemanes. Sin cultura tampoco habría humor.

Así que sirva este post para desgranar tanto mis principales influencias a la hora de escribir, como el resultado que me gustaría obtener. Todo eso tamizado por mi sensibilidad, especialmente inclinada a todo lo oscuro, tenebroso y oculto. Mezclando todo ello, algún día, volveré al cómic, haciendo el cómic que yo quería hacer.

25.12.19

Cerrando 2019: Las series


Al igual que en el caso de las películas, las circunstancias personales me han permitido visionar muchas temporadas enteras de series. Este año ha superado en mucho al anterior en este aspecto (las lecturas han sido las que han salido perdiendo de este desequilibrio). A continuación hago un somero repaso a lo visto durante 2019:

· Antes de Cristo  (Única - 6 ep.). Otra serie de Movistar+ que vi por recomendación de una ex alumna y a la que hice caso ni que fuera por si podía aprovechar algo para la asignatura de Latín. Me equivoqué. Quizá es que no conecto con este tipo de humor a lo Muchachada Nui.
 
· Black Mirror (Temporada 3 y 4). Me había quedado atascado en el episodio Nosedive hace años (he puesto ese episodio varias veces en clase para reflexionar sobre el poder de las redes sociales) y por fin seguí adelante. Me ha gustado mucho en general el tono y la capacidad de sorpresa que sigue teniendo. Como leí hace poco, "los finales de Black Mirror están entre lo jodido y lo muy jodido". Pues eso. Grandes capítulos, como San Junipero, permiten hacer volar la imaginación hacia un futuro demasiado cercano.

· The Bletchley Circle (Temporada 1 y 2). Vieja recomendación que me hizo Corominas hace años y que aproveché ahora que está disponible en Netflix. Interesante punto de partida en el que unas mujeres que trabajaron descifrando códigos en la IIGM se unen para intentar parar a un asesino en serie. La segunda temporada rebaja un poco las expectativas y termina teniendo algunas soluciones de trama a lo Chicas del cable.


· La catedral del mar (Temporada única). Escribí una entrada en este blog sobre este despropósito.


· Chernobyl (Única - 5 ep.). Los que me sigáis sabréis que soy aficionado a lo relacionado con Chernobyl, su accidente nuclear, etc. por culpa de la saga de videojuegos Stalker (luego vendría la película, la novela original de los Strugaski, etc.). Esta miniserie no es documental pero intenta reconstruir de forma realista lo que ocurrió en la central nuclear de Ucrania. De lo mejor del año.

· Las chicas del cable (Temporada 4). Es uno de mis placeres culpables anuales; una serie que intenta ser un cruce entre el heroísmo casual de The Bletchley Circle y el sentimentalismo de Call the Midwife, todo agitado en una coctelera pretendidamente feminista. Por lo demás, la cuarta temporada es ya un despropósito completo en detalles y argumento.

· Daybreak (Temporada 1). Basada en un cómic que (dicen) tiene un tono más dramático, aquí nos encontramos con una visión adolescente, y por tanto, desenfadada, autorreferencial y plenamente consciente de ser un producto de ficción, lo que le da un toque divertido.


· La Frecuencia Kirlian (Temporada 1). Una serie argentina de cortos animados desarrollados en torno a una extraña radio en una extraña ciudad. Disponible en Netflix, pocos episodios y muy cortos, la despachais en una hora o dos. Curiosona.

· Game of Thrones (Temporada 6, 7 y 8). Otro maratón que hicimos para ponernos al día antes del inicio de la última temporada: no iba a consentir comerme más spoilers de los que me había comido ya. Bueno, qué decir que no se haya dicho ya. ¿Buen final? Sí, supongo. ¿Demasiado precipitada la trama de Daenerys? Igual sí, yo no soy un fan letal ni un forofo que se sabe los libros de pe a pa. Para mí, los últimos cinco minutos de la temporada sobran y son como un cachondeo hacia el espectador: ¿Tyrion reinvindicando el valor de las historias como un Neil Gaiman de todo a cien? De 1º de Guionistas. ¿Y esos últimos momentos en el consejo del rey mientras todo es cachondeo y la cámara se aleja? Venga ya.

26.4.19

Un despropósito como una catedral


¿Que un campesino entra en la ciudad de Barcelona con una ballesta al hombro y ningún guardia ve nada extraño? No pasa nada.

¿Que se nos dice que los bastaixos acarrean en su tiempo libre las piedras de Montjuïc hasta la catedral como ofrenda de devoción, pero por lo que vemos en la serie no hacen nada más en todo el día? No pasa nada. 

¿Que las mujeres, excepto las niñas y las prostitutas, deberían ir con el pelo recogido según los usos de la época y aquí las vemos a todas luciendo melena? No pasa nada. 


¿Que en la serie vemos a una Santa Inquisición con tribunales plenamente operativos, pese a que históricamente no se fundó como tal hasta cien años después? No pasa nada. 

¿Que, pese obviar el punto anterior, la pena por herejía (que no fuera reincidente) eran unos latigazos o como mucho el destierro de la ciudad, y aquí nos pintan que por “yacer con una judía”, Arnau será como mínimo quemado en la hoguera? No pasa nada. 

¿Que el hermano del protagonista, pese a ser un miembro sumamente devoto de la Iglesia, hasta el punto del fanatismo, termina suicidándose, es decir, cometiendo pecado mortal y contraviniendo todas las enseñanzas en las que cree? No pasa nada. 

¿Que, en fin, la serie parece basada en subvertir completamente la férrea ordenación estamental de la época, haciendo que el personaje pase de siervo a burgués adinerado, y de burgués a noble? No pasa nada.

¿Qué parte de culpa de todo esto tiene la novela original y qué la serie? No tengo ni idea, pero realmente no tiene importancia, porque aquí no pasa nada.

Y hasta aquí mi crítica de La catedral del mar (Atresmedia, 2018).

30.12.18

Cerrando 2018: Las series


Llevo años sin actualizar correctamente el resumen actual de temporadas de televisión vistas. Este año, con casi cuatro meses de retraso, alzo acta notarial del 2018 en cuanto a series:

· Las chicas del cable (Temporada 1, 2 y 3). Serie española que busca ser el referente patrio de serie de época al estilo de Call the Midwife, con elementos de intriga a lo The Bletchley Circle, que no obstante desde los primeros capítulos empieza a deslizarse hacia los rasgos del culebrón. Tuve hígado para ver la tercera temporada porque el cliffhanger del final de la T2 estaba muy bien puesto, y seguiré viéndola como placer culpable. Hablé de ella en RIRCA.

· Modern Family (Temporada 9). Nada que añadir a lo dicho anteriormente de esta serie: que sigue en buena forma pese a acumular ya diez años en antena.

· The Last Man On Earth (Temporada 4). La serie que rivalizaba en arrastrar el amor-odio de sus seguidores merced al espectáculo basado casi exclusivamente en el sentimiento de vergüenza ajena fue clausurada abruptamente al final de esta temporada, dejando las tramas abiertas. Creo que la serie había ido mejorando con el tiempo, pero debió de ser una impresión mía sólo, al parecer. Hablé de ella en RIRCA.

· Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket (Temporada 1 y 2). Serie de deliciosas novelas que ya habían tenido adaptación fílmica, esta nueva versión no tiene nada que envidiar a la anterior. Una serie, como diría el musical de La familia Addams, "apta para los niños (más o menos)", que hace de los CGI su principal decorado, y que tiene en su ambientación tétrica y opresiva una de sus mejores bazas. Sin ser una serie de terror, mi hija insiste en no verla, del mal rollo que le produce, ahí lo dejo. Sin duda es una de esas series que se recuerdan mucho tiempo. Hablé de ella en RIRCA.

· Penny Dreadful (Temporada 1 y 2). Sin duda, de lo mejor que he visto durante el año. Tiene todo lo que me gusta: siglo XIX, ambientación victoriana, asesinatos, seres sobrenaturales, sueños, amores imposibles, licántropos, escritores malditos... Un pastiche decimonónico genial.

· The Good Doctor (Temporada 1). La sensación de la temporada (o al menos, eso creo Telecinco) es esta adaptación occidental de una serie coreana, protagonizada por un médico en prácticas autista con características de genio. Serie procedural al estilo House, sólo que el doctor borderline ahora es joven y su misantropía es patológica, no de carácter. Entretenida.

· Más allá del jardín (Temporada única). Una pequeña obra maestra de la animación, que combina cuentos de hadas, animación tradicional, jazz y delta blues, que bebe de numerosas fuentes literarias... Preciosa. Hablé de ella en RIRCA.

· (Des)encanto (Temporada 1). La nueva obra de Matt Groening es una sátira como la que nos tiene acostumbrados pero esta vez ambientada en un mundo medieval fantástico. Desde éste, puede aprovecharse para reír sobre todos los tópicos del género mientras habla de otras cosas que también le interesa criticar. Creo que ha sido malinterpretada y denostada por culpa del hype y de la crítica ultrarrápida a la que estamos acostumbrándonos ver en las redes sociales. Necesita reposar y repensar para ser apreciada, no es un producto de mero consumo rápido.

· The IT Crowd (Temporadas 1-5). Aproveché que estaba disponible en Netflix para volverla a ver del tirón y de paso ver el episodio especial que cerraba la serie y que aún no había visto. Para mí, de lo mejor de las series inglesas de humor recientes, a años luz de la comedia geek tonta que pretende ser Big Bang Theory y con la que a veces ha sido comparada. Personajes inolvidables, humor nerd y a veces muy políticamente incorrecto, pero divertidísima hasta el punto de que soporta muy bien el revisionado.

· Haunted/Al borde de la realidad (Temporada 1). Serie en formato docureality sobre fenómenos paranormales que lo único que tiene de interesante es fundir dos géneros hasta ahora separados. Hablé de ella en RIRCA.

· No veas esto (Temporada 1). Serie de pequeños cortos de horror (a veces, simplemente clips experimentales), con alguna que otra buena idea, peo en general regulera.

Series iniciadas pero abandonadas por el momento: Merlí, Devilman, Trollhunters, Westworld S02, Lost in Space, El príncipe Dragón, Haunting of Hill House, She-Ra, Ghost Wars.


2.1.16

Cerrando 2015: Las series

· Isabel (temporada 2)
· El ministerio del tiempo (temporada 1)
· Vikings (temporada 3)
· Daredevil (temporada 1)
· The Office (temporada 9 y última)
· The Walking Dead (temporada 5 hasta midseason)
· Game of Thrones (temporada 5)
· American Horror Story: (temp 1: Haunted House; temp 2: Asylum, temp. 3: Coven; temp. 4: Freakshow)
 · Show Me a Hero (única)
· Jonathan Strange & Mr Norrell (única)
· Under the Dome (temp. 3)
· Fear the Walking Dead (temp. 1)
· Jessica Jones (temp. 1)

27.12.14

Cerrando 2014: Las series


Si las películas son algo que no tenemos paciencia, tiempo ni fuerzas para poder ver, la duración de las series hacen que éstas sean la mejor opción tras la cena. He aquí un resumen de las series que vimos durante 2014, más o menos:

· Masters of Sex (Temporada 1): Inicialmente la bajé por el morbo, debo confesarlo. Uno de los primeros sexólogos realiza trabajo de campo con voluntarios con toda la universidad en contra. Pero además del sexo, se plantean otros temas como los problemas de género, la consideración de las relaciones sexuales dentro de una relación (o fuera), la moral relativa a la ciencia... En general, me gustó.

· Downton Abbey (Temporada 6): No sé por qué, pero en el resumen del año pasado, esta serie no figura. Es un error, porque llevamos un tiempo siguiéndola. Al principio tenía reticencias, pero una serie de época siempre tiene mi voto de confianza. Al final me ha terminado convenciendo. Downton Abbey, o más bien, Los dolores de cabeza de lord Grantham al que nadie nunca le cuenta nada, es una serie que engancha porque las situaciones de telenovela (hijos ilegítimos, muertes repentinas, etc...) son tratadas con un gusto exquisito. Y qué caray, sólo por el personaje de la condesa viuda ya vale la pena.

1.1.14

Cerrando 2013: las series

¿La tele no es buena? ¡No es buena si ves cualquier mierda que pongan! Actualmente hay un montón de buenísimas series que nos devuelven la fe en los contenidos de la caja tonta. Aquí están los que hemos estado viendo en casa durante todo este 2013:

· A dos metros bajo tierra (5 temporadas, aunque no las hemos visto todas durante 2013). Ya hablamos de ella en una entrada aparte; para mí, la mejor serie jamás creada.

· Nurse Jackie (Temporadas 4 y 5). Poco a poco esta serie va flojeando y convirtiéndose en un culebrón, como hizo House en las últimas temporadas.

· The Walking Dead (Temporada 3 y mitad de 4). La tercera temporada no ha tenido nada que ver con la meditativa segunda, en la que practicamente se pasaron todos los episodios en la granja, meditando sobre la vida y la muerte. Ésta, y lo que llevamos de la 4, ha devuelto el buen tono a la serie.

· Game of Thrones (Temporada 3). No ha terminado de cubrir Tormenta de espadas, pero ha dejado el argumento en todo lo alto, con un penúltimo episodio (La boda roja) increíblemente brutal, incluso para aquellos que ya sabíamos lo que iba a ocurrir.

· Pesadillas y alucinaciones de Stephen King (temporada única). Mala, malísima serie; no sé si por que el material original flaquea, o porque está hecha sin ganas.

· Call the Midwife (Temporadas 1 y 2). La historia del aprendizaje de una comadrona en la Gran Bretaña de los 50 parecía que iba a ser un pastelón cursi y soso ha sido, para mí, una de las revelaciones del año. Cierto que quizá la juzgo diferente habiendo sido padre hace poco, pero me sorprendió por su calidez, por su falta de ñoñería y por la valentía de tratar ciertos temas.

· The Office (Temporada 8). Aunque la serie cuenta con un plantel de actores que dotan a cada personaje de una personalidad tan definida que cada uno merecería su oportunidad, con la marcha de Steve Carrell la serie va cuesta abajo y sin frenos. He llegado tan lejos que ya la completaré por dignidad.

· In the Flesh (Temporada única). Una lección desde UK sobre cómo hacer una obra sobre zombies y además colocar la crítica social de una forma brillante. Miniserie de lo más recomendable que he visto en años.

· Black Mirror (Temporadas 1 y 2). Una de las revelaciones del año. Estas dos minitemporadas de tres episodios cada una nos emplazan en un futuro cercano y reflexionan sobre la influencia de la tecnología en nuestras vidas, en todo tipo de ámbitos, pero sobre todo en el moral. Hay que verla, aunque el primer episodio sea muy duro.

· Isabel (Temporada 1). Tengo un problema con las series españolas, y es que no me creo a los actores. No sé si es un problema mío, pero no me lo trago. Ése de ahí no es el hermano de Isabel de Castilla, para mí sigue interpretando al niño de Los Serrano que cantaba en su grupillo SJK. TVE ha querido hacer su propia serie de Los Tudor y ha salido esto. Bueno, si es lo mejor que sabemos hacer...

· Madmen (Temporada 1 y 2). Como sustituto de A dos metros bajo tierra, los jueves pusimos esta serie. Fue una buena elección, porque ambas tienen en común un desarrollo muy lento que puede hacer que uno deje la serie si no le da un poco tiempo para desarrollarse. Pero si lo hace, las historias que hay por debajo de la fachada de Don Draper y cia, afloran y cómo.

· The Paradise (Temporada 1). Como decía Elena Prado, "sabes que es un culebrón, pero está tan bien hecho que te da igual". Lo suscribo. Originalmente basado en el libro de Zola, es una serie de época magníficamente realizada y que ya tiene segunda temporada, en la que estamos metidos.

· Under the Dome (Temporada 1). Se aleja bastante del libro de Stephen King, pero tiene la virtud de enganchar al espectador. Al igual que la siguiente, esperábamos que con una temporada contarían todo lo que tenían que contar, pero parece que su éxito les ha garantizado continuidad.

· Vikings (Temporada 1). La serie de History Channel ambientada en las invasiones vikingas ha tenido su punto; aunque le he visto varios puntos débiles: algunas a mi parecer inconsistencias del guión; un Gabriel Byrne inverosímil como jefe vikingo... Y sobre todo algo que posiblemente me discutiréis: le falta una pizca de tono HBO; en una serie donde hay varias encamadas y hasta orgías, es incomprensible que no aparezca ni un triste culito.

Ha caído alguna más (parte de la temporada 6 de Big Bang Theory; la 4 y 5, creo, de Modern Family, que sigue manteniendo un pulso admirable; la primera y parte de la segunda de Downton Abbey, ídem para Breaking Bad...), aunque de ver un episodio de algo por noche hemos tenido que parar casi en seco por cuestiones filiales... Pero eso sí, ¡las hemos disfrutado todo lo que hemos podido! Y ahora, ¡opiniones, quiero opiniones, sugerencias y recomendaciones!

8.3.13

La mejor serie de televisión jamás realizada


Después de más de 63 semanas (a razón de un capítulo por semana, siempre que podíamos), hemos terminado de ver A dos metros bajo tierra (Six feet under). Una serie que empecé a ver, creo, hace más de diez años, en su primera emisión en La 2, con un horario errático y diferentes apariciones y desapariciones de la parrilla, y que finalmente terminé comprando en un enorme cofre que recopilaba toda la serie en dvd. Y ahora, después de haber visto toda la serie, y algunos de sus episodios hasta tres veces, puedo decir que es una de las mejores producciones que se han hecho jamás para la televisión, si no la mejor.

Me he despedido con tristeza de la familia Fisher, como de unos viejos conocidos, puesto que han sido muchos años de frecuentarlos, y un verdadero maratón de constancia el terminar la serie semana a semana. En este lapso de tiempo (más de un año), me han pasado muchas cosas: nos hemos mudado de casa, ha nacido un nuevo miembro de la familia... Pequeñas cosas (o no tan pequeñas) que van sumándose y conforman nuestra vida, una vida que deberíamos agradecer y celebrar. Y esto es -y no otra cosa- el mensaje final de A dos metros bajo tierra.

Porque sí, la serie seguía la vida de una familia y su negocio familiar, una funeraria, y cada episodio empezaba precisamente por la muerte de alguien. La serie en sí misma es una gran meditación sobre la vida y la muerte, nuestras creencias, nuestras actitudes hacia ella. Es un largo tratado filosófico sobre la existencia y nuestras inquietudes vitales. Pero sobre todo, nos lleva a pensar en nuestra vida y a celebrarla como el don más preciado que tenemos. [Algunos comentarios más y spoilers necesarios sobre el final de la serie para poder hablar sobre su sentido, tras el salto]

Sólo deciros que echaré de menos la casa de los Fisher, y que os recomiendo fervientemente el visionado de la serie. Puede ser una serie larga, de un ritmo muy sosegado, y  a veces dura (si eso lo consideráis objeciones), pero vale mucho la pena.

17.1.13

"Que Déu beneeixi Ozzy Osbourne" (1ªp.), en Canal 33

Els britànics Black Sabbath són la primera gran banda de metal de la història. Sonaven amb foscos i amenaçants, jugaven amb la imatgeria religiosa i tenien un dels cantants més carismàtics de la història del rock: Ozzy Osbourne.

 


Primer amb Black Sabbath i després en solitari, Ozzy Osbourne ha fascinat diverses generacions de fans del rock. És una fascinació que va més enllà de la música: amb una posada en escena feta d’excessos i desdibuixant la línia que separa la persona del personatge, Ozzy ha fet de la seva vida el seu més gran espectacle. “Que Déu beneeixi Ozzy Osbourne” és el retrat, sovint divertit, a estones tràgic, de qui va voler ser “el boig més gran del rock and roll”.

Aquest programa estarà disponible en streaming durante els set dies posteriors a la seva emissió a la pàgina web del programa.
EMISSIÓ: DIUMENGE 21 de GENER, A LES 23.50 (Canal 33)

4.10.12

Las cinco mejores canciones de Los Simpson

Los Simpson son ya una tradición inevitable en mi familia, he visto las temporadas "clásicas" posiblemente más de 20 veces y no me canso de ver esos episodios. Por eso y porque, por fin, tras meses buscando un buen precio, por fin pude comprar dos de los cds de canciones de Los Simpson y ya los tengo en casa, quiero compartir mis cinco canciones preferidas de la serie. Es muy difícil elegir porque hay decenas y decenas, y seguramente ésta es una selección fruto de las circunstancias, pero en todo caso, allá van. Los videos en Youtube no suelen durar mucho así que no os extrañéis si pulsáis play en alguno y ya no está disponible.

5. We Do, del episodio donde Homer se hace cantero (stonecutter en el original). Un episodio clásico con una canción buenísima.

4. Planet of the Apes: The Musical. Interpretado magistralmente por Troy McClure, a quien seguramente recordaréis de otras apariciones estelares. 




3. Kampamento Krusty (Kamp Krusty). Otro clásico que recuerdo con cariño, al que luego se le añadió una divertida anécdota personal de mi colega la doctora Pirkheimer asistiendo a un curso de verano en la Mallorca profunda.


2. A medida que nos acercamos a la cima de este top, es más difícil de encontrar una versión de calidad en video que no haya sido controlada por la Fox. Una de las mejores canciones, que resumen la serie a la perfección, aunque esté dedicada a un burdel, es We put the spring in Springfield, la canción de la Maison Derriere.


1. Y la mejor entre las mejores, la que pongo en castellano porque, aunque en general me gustan más las versiones originales de las canciones, aquí el doblaje español lo bordó. Una canción que en internet todo el mundo ha versionado caseramente, ya sabéis, la famosa escena del vestidor del sr. Burns: Ya lo ven o Mocasines saltarines (según a quién preguntes, el original era See my vest).

¿Cuáles son vuestras favoritas?

15.6.12

"Queen: la història de Bohemian Rhapsody" , en Canal 33

L'any 1975, Queen van arribar al capdamunt de les llistes d'èxits britàniques de singles amb una extravaganza de 6 minuts que barrejava òpera, rock i música a capel·la. La cançó, inclosa a l'àlbum "A night at the opera", ha passat a la història com la peça més popular del grup de Freddie Mercury. Amb "Bohemian rhapsody", Quen van ser, á més, pioners del vídeoclip: el vídeo promocional que la banda va rodar per poder aparèixer a televisió sense haver de fer playback s'ha convertit en un dels clips musicals més icònics de tots els temps.



Amb l'ajut dels músics, del productor, del realitzador del clip i de l'entorn més íntim de la banda, el documental "Queen: Bohemian rhapsody" reconstrueix el procés de creació d'un dels èxits més insòlits de la història del pop.

Al programa apareixen, entre d'altres, els membres de Queen Brian May i Roger Taylor, el productor Roy Thomas Baker, admiradors de la banda com Slash i el líder de The Darkness, a més de l'equip que va rodar el vídeoclip i d'un grup d'acadèmics que analitzen la lletra de la cançó.

L'emissió és DIUMENGE 17 DE JUNY, A LES 20.15 (Canal 33), amb una REEMISSIÓ DIMECRES 20, A LES 23.35 (Canal 33). Aquest programa estarà disponible en streaming a la pàgina d'Sputnik durant els 7 dies posteriors a la seva emissió.

23.3.12

"Que Déu beneeixi Ozzy Osbourne" (1ªp.), en Canal 33

Els britànics Black Sabbath són la primera gran banda de metal de la història. Sonaven amb foscos i amenaçants, jugaven amb la imatgeria religiosa i tenien un dels cantants més carismàtics de la història del rock: Ozzy Osbourne.

 



Primer amb Black Sabbath i després en solitari, Ozzy Osbourne ha fascinat diverses generacions de fans del rock. És una fascinació que va més enllà de la música: amb una posada en escena feta d’excessos i desdibuixant la línia que separa la persona del personatge, Ozzy ha fet de la seva vida el seu més gran espectacle. “Que Déu beneeixi Ozzy Osbourne” és el retrat, sovint divertit, a estones tràgic, de qui va voler ser “el boig més gran del rock and roll”.

Aquest programa estarà disponible en streaming durante els set dies posteriors a la seva emissió a la pàgina web del programa.
EMISSIÓ: DIUMENGE 25 de MARÇ, A LES 20.20 (Canal 33) / REEMISSIÓ: DIMECRES 28 DE MARÇ, A LES 23.35 (Canal 33)

3.2.12

Els Estats Units contra John Lennon (2ªp.), a Sputnik (Canal 33)

Després de la dissolució dels Beatles, John Lennon ja no és una estrella inofensiva del pop. Per a Nixon i el director de l’FBI, Edgar J. Hoover, l’ex-Beatle, que s’oposa a la guerra del Vietnam i fa amistat amb els Panteres Negres, és una amenaça per la seguretat nacional. L’any 1970 Lennon i Yoko Ono volen instal·lar-se a Nova York, però el govern del president republicà Richard Nixon s’hi oposa i farà el possible per expulsar-los del país.

Power to the people a NY

La segona part del documental “Els Estats Units contra John Lennon” explica el desenllaç de la batalla legal -i no tan legal- que va lliurar l’administració Nixon contra l’autor de cançons pop que es van convertir en himnes contra la guerra. Amb els testimonis de John Lennon i Yoko Ono, els activistes Angela Davis, John Sinclair i Bobby Seale, l’escriptor Gore Vidal i els periodistes Tariq Ali, Geraldo Rivera, Walter Cronkite i Carl Bernstein, entre d’altres.

DIUMENGE 5 DE FEBRER, A LES 20.25 (Canal 33) / REEMISSIÓ: DIMECRES 8 DE FEBRER, A LES 23.45 (Canal 33). ATENCIÓ: Aquest programa NO estarà disponible en streaming.
[Visto en Sputnik]

26.1.12

Els Estats Units contra John Lennon, a Sputnik (Canal 33)

Amb la fi dels Beatles, John Lennon va deixar de ser una icona pop per convertir-se en un activista polític que posava l’art al servei de les seves conviccions. I el seu activisme contra la guerra del Vietnam, però també la seva proximitat amb moviments considerats perillosos per l’administració nord-americana -els panteres Negres, el dissident John Sinclair-, van posar Lennon en el punt de mira del govern republicà de Richard Nixon.

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Aquesta setmana a l’Sputnik ofereix la primera part del documental “Els Estats Units contra John Lennon”. És un retrat del Lennon activista i una crònica de la guerra que van lliurar l’administració de Nixon i una estrella del pop que es va convertir en un símbol polític. Al documental intervenen els testimonis de John Lennon i Yoko Ono, els activistes Angela Davis, John Sinclair i Bobby Seale, l’escriptor Gore Vidal i els periodistes Tariq Ali, Geraldo Rivera, Walter Cronkite i Carl Bernstein, entre d’altres. Aquest programa estarà disponible en streaming durante els set dies posteriors a la seva emissió a la pàgina web del programa.
EMISSIÓ: DIUMENGE 29 DE GENER, A LES 20.25 -C33- / REEMISSIÓ: DIMECRES 1 DE FEBRER, A LES 23.45 -C33-.

14.12.11

¡Trekkies y jedis, uníos ante la amenaza común!

Parece ser que recientemente en EEUU había habido ciertas tiranteces entre fans de Star Wars y Star Trek a cuenta de las declaraciones que habían hecho William Shatner y Carrie Fisher. Pero por suerte, el representante del tao intergaláctico, George Takei (el actor que interpretaba a Hiraku Sulu en la serie original de Star Trek), ha aparecido en un video animando a dejar las discusiones tontas a un lado para hacer frente a un enemigo común. Ved el video, que no tiene desperdicio (en inglés).


[Visto en Nerd Approved]

18.11.11

"A mí no me mires, yo voté a Kodos"

Uno de los grandes momentos de los Simpson, que además os pongo para reivindicar el fin del bipartidismo. Este domingo, cuando vayáis a votar, pensad en el mensaje del video:

6.11.11

Norias, abogadas del diablo y escupitajos en la cara

El jueves pasado aparecía en el periódico Ulitima Hora mi habitual columna sobre televisión, en la que la emprendí -de nuevo- contra La Noria, el programa basura de Jordi González en Telecinco, en esta ocasión con motivo de la entrevista a Rosalía García, la madre de 'El cuco', incriminado en la muerte de la joven Marta del Castillo. La mujer, según fuentes ya confirmadas, habría cobrado alrededor de 9.000 euros por su aparición en susodicho programa.
La reacción en internet, sobre todo en twitter, no se hizo esperar y el periodista Pablo Herreros encabezó una protesta que, esta vez, iba dirigida no al programa sino a sus anunciantes. En menos de una semana el clamor popular consiguió que diversas marcas retiraran su apoyo (esto es, su dinero) al espacio: Banco Sabadell, Campofrío, Lactalis (Puleva), Bayer, Nestlé, Panrico Donuts y Queso Milner.
En la web Vertele, donde son muy listos ellos, apareció ayer un post firmado por Mireya Marrón ejerciendo de abogada del diablo, haciéndose una serie de preguntas cuestionando la legitimidad de una propuesta popular como la que se vivió, un artículo que sólo puedo tachar de miserable. Como Vertele me pidió explicaciones ("Gracias por leerlo, aunque es difícil debatir cuando a los argumentos se responde solo con la palabra "miserable"), me gustaría contestar punto por punto al artículo de la tal señorita Marrón, y que no os voy a enlazar aquí porque no me da la ganda darles una sola visita más a estos fantoches. No al menos desde mi página.
Vaya una cosa por delante: en un artículo que lleva un encabezamiento que dice "Dilemas que surgen en debates como el de la entrevista a la madre del Cuco'. ¿Quién pone las barreras éticas en TV? ¿La red o el audímetro? ¿Hay que sacrificar la libertad de expresión por un mundo perfecto con solo gente 'buena'? ¿Quién decide quién es delincuente? ¿El juez o la sociedad", es curioso como el tema de la ética periodística no vuelve a tocarse en todo el texto. De hecho, es tan sencillo como eso. Tanto Marrón como Jordi González en la ulterior defensa que hizo de su programa el sábado noche pasado tienen en común algo: supeditan una teórica y sacrosanta libertad de expresión en detrimento de la ética profesional y el respeto a las víctimas.
Así que analicemos el artículo para responderlo:

27.10.11

La Real Academia Española define broma como "bulla, algazara, diversión". Su segunda acepción es "chanza, burla", y la tercera "persona o cosa pesada y molesta", ambas bastante más apropiadas para lo que se vivió la noche del martes en El hormiguero.

Humor con cabeza, mi telele de esta semana en Ultima Hora.
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