Mostrando entradas con la etiqueta balance. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta balance. Mostrar todas las entradas

6.1.26

Cerrando 2025: los libros y los cómics

En 2025 los números se mantuvieron muy cerca de los del año anterior: 44 libros (uno menos que el año pasado) y 109 cómics (dos menos que en 2024). Aunque me gustaría volver a cifras a las previas al nacimiento de mi segunda hija, creo que estos resultados son bastante buenos y me conformo con ellos. He aquí un resumen de las mejores lecturas, que reduciré a 9 (y estirando):

· El Día D. La batalla de Normandía vista por los alemanes, de Jonathan Trigg (Pasado & Presente, 2024). Uno de los libros de historia bélica que más me han gustado de este 2025 ha sido este El Día D. La batalla de Normandía vista por los alemanes. El libro de Jonathan Trigg ofrece una mirada diferente no sólo sobre el Día D, sino sobre toda la campaña de Normandía, al centrarse en la experiencia alemana, especialmente desde la perspectiva de mandos intermedios y soldados, y no sólo en las grandes estrategias convencionales. Destaquemos su análisis crítico de errores como la defensa del Atlantikwall, el uso de fuerzas diversas y mermadas, y el caos en el mando, así como la abundancia de testimonios y la calidad de la traducción de Marc Figueras. Una aportación interesante para quien quiera ampliar su biblioteca sobre la invasión de Normandía desde ese ángulo. [Reseña aquí]

 · Cuaderno de vacaciones/Ala de cisne, de Luis Alberto de Cuenca (Reino de Cordelia/Visor, 2025). Este año se editaron dos poemarios de mi autor de cabecera, Luis Alberto de Cuenca. Aunque uno es en realidad una reedición, lo incluyo porque se ha convertido en uno de mis favoritos. En la edición especial de Cuaderno de vacaciones que Reino de Cordelia publicó este año, como versión definitiva de este poemario, el autor reafirma su grandeza como poeta y humanista. Como es habitual en su lírica, su vasta cultura y experiencia influyen en una poesía que mezcla referencias artísticas y clásicas con una profunda reflexión sobre la vida, el amor y la mortalidad. Aquí encontraremos humor y gravedad combinados en perfecta armonía, un hábil uso de formas métricas como el soneto y haikus, y cómo muchos poemas llegan al lector por su intimidad y capacidad de tocar temas universales. Por lo que respecta a Ala de cisne (referencia al apodo que recibía Hans Christian Andersen), publicado por Visor, nos encontramos con el Luis Alberto de Cuenca más crepuscular hasta la fecha. Se trata de un elegante, aunque triste, poemario compuesto por cuarenta y dos poemas, que abarcan desde lo íntimo a lo cultural y erudito, y que combinan como siempre mitología, memoria, amor y reflexión sobre la vida. Pero en esta ocasión, se vuelve más elegíaco y marcado por la reflexión sobre la memoria y el tiempo que pasa, en un tono más sombrío del que Cuenca nos tiene acostumbrado. Aunque magistral como siempre, me quedó un regusto agridulce tras su lectura.

· Legado de gigantes, de Jaume Aurell (Rosamerón, 2025). Una obra dentro de la historiografía reciente que busca revalorizar la Edad Media, desmontando la visión tradicional de esa época como oscura e irracional y situándola como un periodo clave para entender los valores fundamentales de Occidente; destaca cómo el autor estructura el libro en tres partes — síntesis de valores medievales, crítica a la visión negativa heredada y propuesta de restauración de esos valores para nuestro tiempo. El libro no idealiza la Edad Media de forma simplista, sino que aborda sus luces y sombras con justicia, erudición y un tono muy cercano. Se convierte así en una puerta de entrada recomendable para quien quiera profundizar en este periodo histórico más allá de mitos habituales. [Reseña aquí]

· El diario de la peste, de Espido Freire (Anaya, 2025).  Se publicó este año esta novela corta de Espido Freire, que fue Premio Anaya Juvenil,  una novela muy bien escrita, con un tema interesante (una plaga en pleno Siglo de Oro español, una chica que debe escapar de la ciudad), que le da un giro dramático a la novela picaresca (con una empoderada protagonista femenina, pero a la vez muy verosímil dentro de la mentalidad barroca), y que retrata bien los usos y costumbres de la España de la época. [Reseña aquí]

· La última batalla, de Stephen Harding (Desperta Ferro, 2025). La narración de la batalla del castillo de Itter, en las postrimetrías de la guerra, una de las situaciones más curiosas de la IIGM, narrada con pulso cinematográfico por Harding y muy bien traducida por Javier Romero. [Reseña aquí]

· Como desees, de Cary Elwes (Ático de los Libros, 2025). Ático reeditó en edición de bolsillo estas memorias del actor Cary Elwes sobre el rodaje de la mítica película La princesa prometida. Es como ver un documental sobre el rodaje, o ver la película con la pista en la que los protagonistas la comentan. Si te gusta esta obra maestra del cine, no puedes perderte este adorable libro.

· Historia, de Heródoto (Edaf, 2025). Y entramos en la recta final del año en la que me deleité con clásicos casi inmortales. El primero, la Historia de Heródoto, una de las primeras obras en su género, que nos lleva a los orígenes del Mundo Clásico. Todo un placer deleitarse en la prosa de Heródoto en la traducción supervisada de Bartomeu Pou. [Reseña aquí] 

· Un mago de Terramar, de Ursula K. Le Guin (Minotauro). Tomé esta lectura como algo breve, entre otras lecturas más pesadas, y para llevar en el bus, y me encontré con una obra de fantasía muy bellamente escrita, con implicaciones filosóficas. No había leído nada de Le Guin, pero este inicio de saga me ha parecido una aproximación diferente y muy bella a la fantasía. ¿Seguiré con la saga entera?

· Ilíada, de Homero (Gredos). Para mí, la lectura del año. Empezó como un proyecto para mi asignatura de Cultura Clásica y terminó con la lectura íntegra (y la "lectura" extra en audiolibro) de esta obra maestra. La Ilíada es como un masaje cerebral; está tan, pero tan bien escrita, que disfrutas del lenguaje de Homero en cada verso. Seguramente en otra época de mi vida no habría estado preparado para esta lectura, pero ahora mismo la he disfrutado como ningún otro libro de esta lista. A ver si en 2026 cae de igual manera la Odisea.


En cuanto los cómics, tenéis el post sobre ellos en Iconotropía: cómics de 2025 y reediciones publicadas en 2025. 

28.12.25

Cerrando 2025: la música

Este año, en el que he celebrado el 20º aniversario en Last.fm, sólo destaca por una cosa: porque rebasé el umbral del año anterior. Veamos la información que nos proporciona mi usuario de Last.fm: 

 

Han sido 14.724 canciones que se han registrado en el usuario, mejorando la marca del año pasado, que ya era alta, de 13.969 escuchas. Evidentemente no son las únicas, pero yo diría que son quizá un 80-90% de lo que haya escuchado está en este recuento. De nuevo el truco de este buen resultado han sido las horas complementarias de trabajo donde puedo poner música.

Un vistazo a los 50 discos más escuchados:

 


A bote pronto, de ese top 50 apenas hay ninguna sorpresa, y no digamos ninguna novedad. Prácticamente todo son álbums de mi zona de cónfort; en la parte alta, muchos discos de ambiente para partidas (Skyrim, Merry Xmas Mr. Lawrence, Irish Rovers, Rambo III) o para descansar (los de canto gregoriano). La única entrada nueva (que no es nueva, porque es un álbum clásico en su género) es el Lost Paradise de Paradise Lost, un discazo doom-death que no había tenido la inteligencia de escuchar hasta ahora.

De la información que nos da Last.FM vemos: 

 

 

Se han registrado hasta ¡mil! artistas diferentes en este año, y un total de 1.580 álbumes, aunque seguramente los hay duplicados por estar incorrectamente etiquetados. El ganador de ambas categorías es el álbum de Canto gregoriano del Coro de Monjes del Monasterio Benedictino de Santo Domingo de Silos, del que ya hablamos el año pasado.

Aquí volvemos a verlo:


 Así pues, a pesar del volumen de los números (¡1.580 álbums, 1.009 artistas diferentes), hay que tener en cuenta que muchos de esos álbums pueden estar duplicados por su mala etiquetación, y que en realidad hay mucha tasa de repetición (como se ve en el gráfico superior, aunque no tanto como en la media de usuarios (¡malditas k-popers!). 

En fin, me gustaría hacer un desglose más profundo, pero como nadie más que yo consulta esto, quede ya de esta manera registrada la actividad musical de 2025.

27.12.25

Cerrando 2025: los juegos de mesa y rol

Juegos de mesa


Este año han sido 454 partidas a juegos de mesa. La buena noticia: a 96 juegos diferentes; la mala: casi 100 partidas menos que el año ha pasado. Esto se ha debido, en gran parte, a mi desencanto con el Aula de Juegos donde tenía mi mayor actividad. A esto se le añadió que en septiembre el colegio donde trabajo cambió su jornada a intensiva, con lo que el Aula de Juegos tal como lo teníamos planteada, en horario de comedor y más de hora y media para jugar, desaparecía, y con ello la posibilidad de plantear juegos más complejos y largos a los adolescentes que venían a jugar. Esto me ha causado que me haya desencantado con este proyecto. Ahora sólo disponemos de dos patios durante la jornada, de unos ridículos 25 y 20 minutos cada uno, con lo que tan sólo se puede jugar en ellos fillers o partys rápidos. En casa, por otra parte, al probar con mi pareja y mis hijas algunas cosas nuevas, he constatado que no puedo esperar jugar ahí, puesto que los juegos que se salen de la complejidad baja o la duración corta no son bien recibidos. Así que a partir de ahora descarto definitivamente a mi pareja como jugadora. Eso también limtia muchos mis opciones: sólo quedan mis esporádicas quedadas para jugar o simplemente mi onanismo lúdico. Aquí podéis ver el resumen gráfico:

 

 


 [Sigue tras el salto]

26.12.25

Cerrando 2025: los posts

El año 2025 ha venido marcado por ser el número de posts una de las pocas marcas que han superado a 2024. Veamos las cifras:

Resumen

Papel en Blanco: este año han sido 104 las entradas publicadas (frente a las 95), de las cuales 67 fueron desde la cuenta de Redacción y 37 firmadas por mí mismo; el año pasado fueron 61/34.  
 
Iconotropía: 50 [frente a las 20 de 2024]. Confirmo este año mi dedicación a Iconotropía tras la pérdida de mi colaboración en el periódico Ultima Hora, como el lugar donde acoger mis reseñas de cómic. Y se confirma, además, el fulgurante éxito de visitas que tiene el blog, quizá posicionado en Google muy bien tras 17 años de funcionamiento. Este año, nuevamente, las visitas son astronómicas para el poco bombo que les doy en las redes.

Cisne Negro: 21 [frente a 22]. Mi blog decano entra en su 25º año de funcionamiento en la línea de los últimos años, y es que ni escribo profusamente en él, ni es un dechado de visitas (sospecho que los cuatro conocidos de toda la vida, más los cuatro perdidos que llegan buscando cosas random). Pero en el fondo, Cisne Negro es la columna vertebral que aglutina todo, es mi rincón personal donde dejar mis reflexiones, mis reseñas de música, mis cogitaciones estrambóticas en total libertad, sin tener que preocuparme de otra cosa que de expresar lo que pienso. Me imagino que así seguirá. Me gustaría celebrar este 25 aniversario con una edición en papel conmemorativa de lo mejor de este blog, aunque sea para mí mismo. Está por ver si puedo dedicarle tiempo a ello.

Immaculúdica: 3 [frente a 3]. Nada, un desastre en Immaculúdica, escribiendo lo mismo que el año pasado. La actividad de este proyecto lúdico en mi colegio ha sido tocado y hundido con el cambio de horario a jornada intensiva. Este cambio me ha quitado toda la ilusión de seguir jugando con adolescentes en ese tiempo que tenía. El blog simplemente ha seguido prácticamente en piloto automático con las subidas de los nuevos programas de Inmacudados ahora ya sólo grabados desde la clase de Latín con juego conectados con la Roma clásica. Posiblemente en 2026 seguirá esa misma tónica. 

En Bebé a Mordor una vez más he fracasado estrepitosamente, puesto que mi colaboración se ha limitado a algún momento puntual del año. Sigo sin poder aportar mucho a esta extraordinaria página, que tiene a colaboradoras mucho mejor preparadas que yo para este trabajo y no creo que eso cambie a corto plazo.

El Desafío de las Águilas:  76 [frente a 30]. Si en una cosa ha aumentado mi productividad ha sido en la dedicación mi última curolla (aunque, bueno, ya llevo unos años con ella... Cuatro, concretamente). Este año ha sido el de la confirmación. Las entradas, así como las visitas, se multiplicaron por dos y hasta por tres, y al final del año habían alcanzado 28.000 visitas con 76 entradas. Estoy muy contento del desarrollo de este proyecto, lo comentaré un poco más ampliamente en su propio blog.

Total: la cifra es 255 posts. Una cifra desopilante, frente a los 173 de 2024 brillante (anteriores: en 2023 fueron 114; en 2022 fueron 152). Como comenté en el resumen, no tiene tanto mérito, porque muchas entradas entre Papel en Blanco e Iconotropía (y en menor grado, EDdlA) están dobladas.
 
No exageraríamos, seguramente, si dijéramos que mi vida es escribir. ¡Qué le vamos a hacer! Este soy yo. Lo único que me reconcome es que en algún momento del futuro a medio plazo internet o las plataformas donde escribo desaparezcan y todos estos años de dedicación se pierdan en la nada. Para 2026 sólo puedo esperar mantenerme en la misma línea. 

25.12.25

Cerrando 2025: resumen

Bueno, un año más inicio la serie de posts que hacen balance del año que recién terminamos. En este artículo inicial, simplemente pondré los datos sobre la mesa y comentaré un poco por encima el año.

2025 ha sido un año continuista en líneas general. En términos de lecturas, me he quedado más o menos a la misma altura de 2024, con unas pocas lecturas de menos (153, entre libros y cómics, frente a 156 del año pasado). He visto más películas, pero menos temporadas de series. He jugado menos partidas de juegos de mesa y menos rol, pero he escrito más en mis posts (aunque tampoco debería ser mucho más, puesto que ahora publico por duplicado algunas entradas en Iconotropía y Papel en Blanco).

Me gustaría saber a dónde ha ido el tiempo si prácticamente todos los números han ido a la baja. Una respuesta parcial quizá la podamos encontrar en dos factores: el estreno del podcast Dos Flanquean Juntos, que en 2025 ha publicado 7 episodios, con la cantidad de horas que eso ha implicado (mínimo, el doble de lo que duran), y la reactivación del canal de Youtube, enfocado prácticamente a dar apoyo a mi blog sobre wargames El Desafío de las Águilas, con entre poco y nulo éxito de visitas, por cierto (lo entiendo, es un contenido muy específico y el resto de canales que se dedican a ello lo hacen mucho mejor que yo).

También he escuchado más música, pero como ya comentaré, ha sido por una trampa basada en hábitos. Estoy satisfecho, en general, con las estadísticas anuales, aunque sean ligeramente menores, y sobre todo por haber priorizado mi libertad a la hora de elegir mis lecturas. Siento que este 2025 he leído más lo que yo quería y no he sentido tanto la imposición del deber. Pasemos a los artículos de cada área:

2025

Los posts

La música

Los juegos de mesa y de rol

Los libros y los cómics


31.8.25

Resumen de un verano en números

 [Repito la formula del año pasado]

60 días.

75 partidas a juegos de mesa o cartas (las mismas que en 2024; en 2023, fueron 71). No tiene mucho mérito, ha habido mucho filler rápido y poquito juego sesudo o wargame.

31 cómics (en 2024 fueron 46 cómics; en 2023, fueron 37). Aunque hay que decir que, en el cómputo global del año, a estas alturas del año estoy mejor que en 2024, y que este año espero llegar más holgadamente a los 100 cómics.

10 libros, 2 sin acabar (en 2024 fueron 12 libros; en 2023, fueron 17).

19 películas (en 2024 fueron 11 películas; en 2023, fueron 16). ⬆️

0 sesiones de rol (en 2024 fueron 3 sesiones; en 2023, fueron 5). Se confirma el batacazo del rol este año: en lo que va de año no he jugado nada.

2 vídeos (los dos para mi canal). El año pasado fueron 3.

Novedad: 3 episodios de podcast (Dos Flanquean Juntos). ⬆️

De nuevo los números no mejoran los resultados del año anterior en casi todo, y de nuevo la explicación a esos datos sea es que he escrito más:

Posts: total 64 (frente a las 50 del año pasado, aunque haya algunas cosas duplicadas entre PeB e Iconotropía) ⬆️

El Desafío de las Águilas: 16 (en 2024 fueron 6) ⬆️

Papel en Blanco (total individuales más firmadas por Redacción): 19 (en 2024 fueron 27)

Iconotropía: 21 (en 2024 fueron 7) ⬆️

Cisne Negro: 8 (en 2024 fueron 9)

Immaculúdica: 0 (en 2024 fue 1), me ha quedado pendiente editar el último programa del curso de Inmacudados.

Quiero insistir en que todo este recuento no es en absoluto para fardar de nada, es simplemente que yo mismo siento que ese verano ha valido la pena de acuerdo con mi producción ociosa. Por eso llevo la cuenta y voy comparando años, viendo hacia donde han orbitado más mis intereses y mi tiempo  privado. ¿Estoy enfermo?

Mejores experiencias del verano (personales de yo conmigo mismo): lectura de la Ilíada, el reencuentro con mi yo adolescente con la lectura de varias colecciones de Marvel 2099, reenganchar la escritura de poesía (17 posibles fragmentos para trabajar en un nuevo poemario), el juego de Golden Age of Piracy 1718, colaborar con Quimérico Inquilino en nuestro podcast.

3.1.25

Cerrando 2024: los libros y los cómics

Me doy por satisfecho con las lecturas de 2024. He leído 45 libros; para que nadie se lleve a engaño, 15 eran títulos LIJ muy breves, 6 eran poesía y 2 teatro. He leído un poco de todo, aunque dos libros me han atascado bastante el avance, uno por su longitud (La guerra de las trincheras, lectura que me ocupó meses) y otro por su aridez relativa (¡Submarino...!).

Aunque entre los 45, como decía, hay novela, hay ensayo científico, entrevistas, reflexión pedagógica o filosofía, veréis que el top está copado, nuevamente, por mi interés por la divulgación histórica y la historia bélica.

 
· La guerra de las trincheras, de Ismael López (Ático de los Libros, 2024). Un libro que me ocupó meses; lo que tiene de volumen lo tiene de minuciosidad. Un libro que disecciona la Iª Guerra Mundial en el Frente Occidental de manera detallada y en todos los aspectos, desde los más sociales hasta los políticos, pero sobre todo en los militares. Un estudio yo diría que definitivo.

· Blackwater: La riada (I) y El dic (II), de Michael McDowell (Blackie Books, 2024). Esta saga ha sido sin duda el éxito de la temporada. Lo tiene todo para ser atractiva, al menos para mí: ambientación american gothic, saga familiar, una caracterización y desarrollo de los personajes excelente, toques sobrenaturales muy en la vena de Stephen King... Ya he leído que las entregas son irregulares, pero estas dos primeras son dos novelitas (recordad que viene a ser una única novela que el escritor ideó en entregas) excelentes.

· Hermanos de sangre, de Stephen E. Ambrose (Ático de los Libros, 2024). No es una novedad, porque este año lo que hizo fue reeditarse en rústica. Tras ver la serie por segunda vez, leí el magnífico libro de Ambrose, un autor -como el otro que comentaremos- clásico en la literatura de memorias bélicas de la IIGM, sobre la compañía Easy  del 506º Regimiento de Infantería Paracaidista, parte de la 101ª División Aerotransportada norteamericana. Magníficas memorias, que amplían y profundizan lo que vemos en la serie. El tono biográfico hace que no tengas que ser un lector culoduro de libros de operaciones militares, porque no es ése el rollo.
 
· El día más largo y Un puente lejano, de Cornelius Ryan (Crítica 2024 reed., 2023). en el 80 aniversario de los acontecimientos del Desembarco de Normandía (junio) y la operación Market-Garden en Holanda (septiembre),  acudí a estos dos clásicos de la literatura bélica. Ryan, al igual que Ambrose, es un autor que te lo pone muy fácil: su estilo periodístico, casi biográfico o novelesco, aunque ya más denso, hace que sean lecturas muy amenas y unas aproximaciones muy buenas a los hechos. Son lo que son: bibliografía clásica del tema que abren las puertas a querer saber más sobre el tema.

· Fe, esperanza y carnicería, de Seán O'Hagan con Nick Cave (Sexto Piso, 2024). Un libro que es una serie de entrevistas con el bad seed que arroja mucha luz biográfica sobre cómo afrontó el músico la muerte de su hijo adolescente y cómo han sido concebidos sus últimos álbumes. Entre tanto, reflexiones sobre el arte, la vida y la muerte, y, sobre todo la religión y la trascendencia. Gran libro.

· Prométeme que te pegarás un tiro, de Florian Huber (Ático de los Libros, 2024). Reedición en tapa blanda de la edición de 2022, se trata de un libro escrito de forma brillante y que arroja luz a un momento oscuro de la historia: la oleada de suicidios en Alemania tras la caída del Tercer Reich. Huber se adentra en los años de ascenso de Hitler para intentar explicar el porqué del fanatismo que suscitó el dictador y cómo esas ideas llevaron al suicidio de centenares de alemanes. Escalofriante y esclarecedor.

· La calavera, de Jon Klassen (Blackie Books, 2024). Un cuento inspirado en la tradición nórdica que Jon Klassen ilustra en un estilo vintage precioso. Una niña que huye y que encuentra una calavera en una vieja mansión. Los dos hablan. ¿Qué se hará de ellos? Como buen cuento infantil, también tiene un poso de reflexión y una doble lectura para los adultos. Una edición exquisita y una historia magnífica, que enamora sólo con ojearla.

· La revolución rusa, de Victor Sebestyen (Ático de los Libros, 2024). El historiador húngaro, especialista en siglo XX, Victor Sebestyen traza en La revolución rusa un panorama general de la caída del régimen del zar y las luchas bolcheviques que llevaron a la Revolución y más tarde a los soviets. Con una mirada crítica y afilada, este ensayo desvela el corpus de violencia sobre el que se asentó el leninismo y sus consecuencias. Muy ameno (se lee en un suspiro) y muy buena introducción al tema.

28.12.24

Cerrando 2024: los juegos de mesa y de rol

Juegos de mesa

Este año han sido 551 partidas a juegos de mesa, prácticamente igual al año pasado (557). Este año el Aula de Juegos se ha enfriado un poco a causa de cuestiones de disciplina con un grueso de alumnos que la solía visitar y con los que me desencanté. Pero compensé por otro lado con algunas versiones digitales de fillers que se han llevado muchas partidas, por lo que realmente la cifra no tiene tanto mérito. Aquí podéis ver el resumen gráfico:




 

¿Qué cosas he disfrutado más en lo que no son wargames? Con mis niñas, Unstable Unicorns for Kids, un juego que estoy seguro de que toma prestadas directamente las mecánicas de Virus, pero lo expande y le da un tema muy cuqui. [Sigue tras el salto]

27.12.24

Cerrando 2024: la música

Musicalmente, este 2024 ha destacado porque he escuchado mucha más música que otros años (y eso que sólo tengo los datos que se pueden registrar informáticamente). Veamos la información de Last.Fm:

Con 13.969 escuchas, ha sido el mejor año desde 2013 (16.311), y creo que ha sido fundamentalmente por una mera cuestión laboral: mi horario laboral empieza a las 9h y estoy desde las 7.50 en el puesto, con lo que aprovecho para desayunar, adelantar trabajo... y escuchar música. Creo que eso ha sido definitivo a la hora de hacer tan buena marca.

Un vistazo a los discos más escuchados:

De nuevo, año tras otro se confirma que las novedades cada vez me interesan menos, y voy a tiro fijo a mi zona de confort, que por suerte es MUY amplia. Muchas de los primeros puestos, también hay que decir, están copados por bandas sonoras de ambientación, la mayor parte de las veces para jugar a rol o a juegos de mesa (Rambo III, Indiana Jones, Drácula, Heroes of Telemark, Call of Duty, música de la guerra civil americana o de su guerra de independencia...).

26.12.24

Cerrando 2024: los posts

Este año se ha perfilado como un buen año para recuperar terreno en materia de material escrito. Veamos las cifras:

Resumen

Papel en Blanco: 61 (cuenta común), 34 (usuario propio) = 95, mejor marca que 2023 (65) e igualando 2022 (94).
 
Iconotropía: 20 [frente a sólo 1 en 2023]. Con la desaparición definitiva de mi colaboración en el periódico Ultima Hora, retomé Iconotropía como el lugar donde acoger mis reseñas de cómic. Con el añadido de que resulta que las estadísticas de este blog son astronómicamente mejores que las de Papel en Blanco.

Cisne Negro: 23 [frente a 24] Vuelvo más o menos a lo que suelo publicar aquí cada año (excepto el fatídico 2022, que bajó a 11. En el fondo Cisne Negro es ese cajón de sastre que, como antiguamente Twitter, me deja hablar de lo que me dé la gana sin tener que pensar mucho en una audiencia (que es nula). Bien por Cisne Negro, por tanto, a 23 años de su nacimiento. 

Immaculúdica: 3 [frente a 4]. A pesar de que sigo jugando en el Aula de Juegos y que seguimos grabando podcasts, este año no le he podido dedicar el tiempo requerido a mi blog lúdico-educativo,quizá por lo que veremos a continuación.

En Bebé a Mordor he fracasado estrepitosamente: mis colaboraciones se han limitado a momentos puntuales del año. Ya me pasó el año pasado, y sigo sin poder aportar mucho a esta extraordinaria página, que tiene a colaboradoras mucho mejor preparadas que yo para este trabajo.

El Desafío de las Águilas: 31 [frente a 18]. Año tras año, se confirma el buen impulso a mi proyecto  más reciente, que demuestra dónde están mis intereses actualmente.

Total: la cifra es 172. Una cifra brillante, comparando 2023, que fue de 114; en 2022 fue de 152; en 2021 fue de 139; mientras que en 2020 fueron 209 y, o tempora o mores, 393 entradas en 2018. Espectacular. Me alegra mucho haber sido así de productivo, me reconforta, porque me da la sensación de que tengo algo que decir, de que importo (aunque sólo sea a mí mismo). Como el año pasado, no espero batir récords ni llegar a las cifras de este año, pero de 2025 sí que me gustaría esperar que tenga el tiempo para ir, más o menos, dando rienda suelta a lo que para mí es una necesidad, y seguir escribiendo en los frentes que aún tenga ánimos de mantener.

25.12.24

Cerrando 2024: resumen

Como cada año, hago un poco de balance de lo que ha sido este año y cómo se ha portado 2024 en lo personal (bueno, ya sabéis, en el recuento del friquerío). ¿Por qué hacer cuentas cada año? Veréis, cuento las lecturas, las películas o las partidas para tener un registro de lo que hice y cuándo, para ubicarme si algún día pienso en una obra; , o saber si un año he leído/jugado/escuchado más que en otro. No es una competición ni lo hago para chulear a nadie: es un recuento que me me ayuda a organizar mi vida, e incluso diría que darle un sentido.

Los números me dicen que, en general, 2024 ha sido mejor que el año anterior. He leído menos libros, pero he conseguido levantar la cifra de lectura de cómics hasta índices parecidos a los de otros años. Ya lo comentaré en la entrada particular de lecturas. 

En películas y series también han aumentado las cifras: 90 películas, 31 temporadas. En número de posts publicados, he subido bastante. En música también he podido escuchar más. El año de rol, en cambio, ha sido pésimo. 

¿A qué se debe el cambio de tendencia -en general, a mejor- de este año? Pues francamente, no lo sé. Quizá tenga que ver con que en casa, con las niñas más grandes, hemos podido organizarnos mejor para tener un momento cada noche para poder ver algo los adultos. También han influido en el incremento mi rutina de tiempo en bus + tiempo extra en el trabajo (sigh).

Para 2025 hay varios proyectos que podrían llegar a término, aunque haré bien en callar, porque también es probable que no. Espero básicamente de este nuevo año mantenerme en una línea más o menos parecida a la de este año que, con todo, no ha sido tan mala. 

2024

Los posts

La música

Los juegos de mesa y de rol

Las películas y las series

Los libros y los cómics


31.8.24

Resumen de un verano

60 días.

12 libros (en 2023, fueron 17)

46 cómics (en 2023, fueron 37) ⬆️

11 películas (en 2023, fueron 16).

75 partidas (en 2023, fueron 71) ⬆️

3 sesiones de rol (en 2023, fueron 5).

3 vídeos (dos para Papel en Blanco, uno para mi canal).

No está mal, pero 2023 fue mejor.  Quizá la explicación a estos datos sea que he escrito más:

Posts: total 50 (aunque haya algunas cosas duplicadas)

El Desafío de las Águilas: 6

Papel en Blanco (total individuales más firmadas por Redacción): 27

Iconotropía: 7

Cisne Negro: 9

Immaculúdica: 1

2.1.24

Cerrando 2023: cómics

Mi desafección por el cómic ha seguido durante este 2023. En primer lugar, porque he leído muchísimo menos: siempre he leído por encima de los 100 títulos por año, y éste sólo he llegado a 87. En segundo, y relacionado con lo anterior, ha habido mucho menos cómic que me llamara la atención, que pudiera reservar para la categoría de imprescindibles del año. No. En mis notas tengo marcados 7 cómics como muy buenos, y uno no es de 2023, por lo que no aparece en mi selección. Sin duda los que más destaco son los que he incluido en el post grupal que hemos publicado en Papel en Blanco y al que os remito para ver la selección. 

Y es que este año no he podido ni hacer las relecturas que me planteé en 2022, ni terminar grandes obras que tenía incompletas. El año anterior sí que tuvo una buena marca, aunque ya inferior a las cifras prepandemia (y pre-segunda hija, todo hay que decir).

No me atrevo a hacer vaticinios ni deseos para 2024 porque no tengo ni idea de por dónde irán los tiros. Me gustaría poder llegar a 100 títulos de nuevo, y en los primeros días de enero he empezado bien, con un título diario... Pero el problema de eso es que hay que reseñar o escribir enseguida sobre aquello que he leído, porque si se acumulan las lecturas hechas sin escribir, cada vez es más difícil hacerlo... Y eso es un problema.

Que 2024 traiga, de todas maneras, grandes lecturas que nos hagan vibrar como antaño.

1.1.24

Cerrando 2023: los libros

 


Este 2023 he leído 54 libros, diez más que en 2022 y que se queda muy cerca de la cifra de 2020, que fueron 53. Naturalmente, si alguien se maravilla por esta cifra, en la que no están incluidos los cómics, debo decir, para que quede constancia, que 15 de ellos eran de LIJ, y por tanto bastante breves, otros 8 de poesía y 4 bolsilibros. 

Uno de los factores que contribuyó a que mi cifra se incrementara este año fue que descubrí que podía leer en el bus (en el que he ido al trabajo todo el año) sin marearme; de esta manera, pude completar hasta 10 del total en mis viajes (aproximadamente una hora y media cada día). He leído un poco de todo y he seguido escorándome hacia el ensayo histórico. Tenéis mis impresiones en las entradas de diario de lectura en este blog, y el balance de mejores lecturas, en este artículo de Papel en Blanco.

31.12.23

Cerrando 2023: Rol

Lo del rol este año ha sido tristísimo. Siete partidas, ocho sesiones, dos de las cuales fueron finalizar partidas empezadas en 2022. Este año sólo he podido empezar y acabar una partida. Para 2024 mi deseo sería poder jugar más. Ya es darse con un canto en los dientes volver a hacerlo, pero mi esperanza es poder jugar un poco más.

1. La habitación sin sellar, de La llamada de Cthulhu [finalizando partida del 2022]. Tercera vez que la dirijo y segunda vez que la consigo acabar.

2. Frenar la negrura, módulo de La llamada de Cthulhu incluido en Umbrales a la oscuridad [finalizando partida del 2022], con mi sobrina y amiguis.

3. La fortaleza sin sol, un clásico de D&D para mi sobrina y amiguis [inacabada].

4. Una conspiració sense fissures, para L'Anell Únic, como actividad de refuerzo de catalán [inacabada].

5. Volrac el nigromante, partida de cosecha propia para Tiny Dungeon, para mi hija mayor y amigas, en verano [inacabada].

6. El huésped cadáver, un teórico one-shot de La llamada de Cthulhu incluido en Portales al terror, que aderecé usando el clásico Las tierras del sueño [inacabada por 10m].

7. Cold Harvest, un módulo de Chaosium para La llamada de Cthulhu que lleva a los personajes a un sovkhoz soviético, única partida que conseguí finalizar en condiciones y de la que todo el mundo quedó muy satisfecho.

Como se ve, ha ganado de calle La llamada de Cthulhu, mi juego preferido y que sigue estando en buena forma, además de poder ofrecer partidas muy diferentes. Destaco también la prueba con el sistema de EAU, que me gustó mucho y espero poder repetir.

30.12.23

Cerrando 2023: los juegos de mesa

Este año han sido 557 partidas a juegos de mesa. No mejor que 2022 (668), pero sí mejor que el año anterior (511), en buena parte gracias al Aula de Juegos de nuevo, con un grupo formidable que se despidió en junio (4º de ESO), pero uno muy pujante que actualmente está en 2º y que tiene aún mucho por delante. Además, la mayor parte de ellos son chicos y muy competitivos, con lo que puedo ir metiendo poco a poco la fiebre wargamera en ellos. De momento, los hitos más importantes con ellos han sido jugar a Combat Commander, Diplomacy, Quartermaster General, y he llegado incluso a sacarles Battletech con buena acogida. Con la hora y media que tenemos para jugar tres veces a la semana, tenemos aún muchas horas por delante de ir probando.





 

Si bien este año he jugado menos partidas, lo que sí es seguro es que he podido sacar más wargames, aunque fueran la gran mayoría en solitario: 26 nada menos cuento. Está muy bien, y la verdad me doy por satisfecho si en 2024 mis números quedan más o menos como los de este año.

El juego que me ha enamorado este año ha sido Combat Commander. Cuando lo conocí por el vídeo de Juan Luis Julius Fairfax no me convenció mucho, además de que yo "no era muy de tácticos", pero es que CC es realmente divertido, variado y emocionante, aunque sea en solitario. Creo que es más o menos la escala de dificultad en la que me siento más cómodo (un paso por encima está Band of Brothers, que tiene muchos elementos de ASL, pero es un poco más fácil; no obstante, sigue resistiéndoseme). Evidentemente cuando salió el Pacific este año me tiré de cabeza.

Once upon a road in Normandy

Otro que me ha gustado mucho ha sido Storm Over Jerusalem, nueva entrega de la serie Storm Over y en el que revivimos el asedio romano de Jerusalén. Muy dinámico e interesante, aunque indecentemente caro por lo que trae. Por cierto, lo reseñé aquí.

Los fiascos del año: la verdad es que sólo puedo decir que Stalingrad: Advance on the Volga me pareció una chufa de solitario. Quizá el Land and Freedom me decepcionó un poco, pero también hay que decir que sólo lo he jugado solo + bots.  

Objetivos lúdicos de 2023

Estoy muy contento de haber alcanzado la mayor parte de mis objetivos del año que se acaba. Tenía muchos pero la verdad es que las circunstacias se dieron y no puedo quejarme en absoluto.

1. Jugar a Combat Commander. ✅

2. Jugar a A Touch of Evil con la expansión The Coast. ✅

3. Jugar mi primer napoleónico: Napoleon Last Battles. ✅

4. Jugar D-Day at Omaha Beach en junio. ✅

5. Jugar más a Dungeon Degenerates. ✅

6. Volver a sacar Nemesis. ✅

7. Llevar el Combat Commander al cole. ✅

8. Llevar el Battletech al cole. ✅

9. Estudiar y jugar Band of Brothers. ✅

10. Volver a jugar a Fief en el cole. ❌

11. Sacar Frontier Wars y Band of Brothers en el cole. ❌


Objetivos lúdicos de 2024

Cuando empecé a redactar la desiderata para 2024 no se me ocurría nada que estuviera a la altura del año anterior, pero finalmente, en las últimas semanas de diciembre fui viendo las cosas que más me apetece experimentar en el nuevo año. Son muchos objetivos (el doble de los cumplidos), pero espero que me sirvan de guía. 

1. Jugar a Combat Commander: Pacífico ✅

2. Jugar en casa a Obsesión ❌

3. Jugar a La Guerra del Anillo ❌

4. Jugar a Star Wars: Rebellion ✅

5. Llevar al cole Combat Commander: Pacífico ❌

6. Probar Flying Colors / Under the Southern Cross ✅❌

7. Jugar a rol con el grupito del Aula de Juegos ✅

8. Volver a jugar a rol con adultos ✅

9. Probar en el Aula de Juegos Fief ✅ (fracaso), Root... Hacer una liga de Battletech ❌

10. Terminar de diseñar Latifundium  ❌

11. Sacar en junio The Dark Summer ✅

12. Intentar hacer una jornada en Can Sales en el 80 aniversario del Día D. ✅

13. Probar Pacific Subs ✅

14. Probar Nemesis Lockdown ✅

15. Probar, llevar al cole The Battle of Armageddon ✅

16. Llevar al cole Band of Brothers ✅

17. Probar nuevo material de Dungeon Degenerates cuando llegue. ✅

18. Terminar de diseñar Que pac qui deu. ❌

29.12.23

Cerrando 2023: la música

Si tuviera que definir este 2023 musicalmente sería como continuista, es decir, he seguido la tendencia que se advierte en los últimos años y que consiste básicamente en que ya no hago escuchas masivas de novedades ni puedo presentar muchos álbumes de grupos desconocidos, ni hay grandes revelaciones o descubrimientos. Echando un ojo a los 25 discos más escuchados del año, vemos que tan sólo hay dos de 2023, y uno es un recopilatorio. 


Es más, hay varios que se repiten si miramos la lista de 2022. En cabeza, el sublime trabajo de Glenn Gould en sus Variaciones Goldberg de madurez. Por detrás, muchos discos clásicos y muy eclécticos. Hay un poco de todo: hay bandas sonoras (escuchadas por cierto como música de fondo mientras jugaba juegos de mesa), hay jazz, hay progressive death, hay música clásica, están los titos Nick Cave y Tom Waits, y hay un repunte importante de los Beatles por, sí, ya sabéis, Now and Then. La única novedad, decía es el disco de Sofía, Canciones para saltarse por encima, porque es una persona que queda cerca (trabajo con su madre) y me ha encantado su synthpop mínimo y retro. 





Y como decía el año pasado, no hay más: si en algún momento escucho algo, lo tenéis en mis Reseñas Mínimas que he reseñado bajo este tag. No creo tampoco que el 2024 corrija esta tendencia, así que sólo me queda anclarme en mis viejos vicios.

28.12.23

Cerrando 2023: los posts

Otra de las cosas en las que la vida ha luchado contra mí para que no siguiera haciendo ha sido en mi labor redactoril. Veamos los fríos números:

Resumen
Papel en Blanco: 44 (cuenta común), 21 (usuario propio) = 65, peor marca que 2022 (94), que 2021 (73 posts), y lejísimos de los 127 de 2020.

Iconotropía: 1  [frente a 21]. Iconotropía en los últimos años se había convertido en un puro contenedor recordatorio de todo mi trabajo como divulgador de cómic, pero este año, si sumamos que la página del periódico ha perdido periodicidad (también por culpa mía, por falta de tiempo), y que en Papel en Blanco y BaM he estado ausente, el resultado es que no he actualizado el blog en absoluto.


Cisne Negro: 24 [frente a 11]. Sorprendentemente he escrito más aquí, porque en el fondo Cisne Negro es ese cajón de sastre que, como antiguamente Twitter, me deja hablar de lo que me dé la gana sin tener que pensar mucho en una audiencia (que es nula). Bien por Cisne Negro, por tanto, 22 años después de su nacimiento. 

Immaculúdica: 2 [frente a 7]. A pesar de que sigo jugando en el Aula de Juegos y que seguimos grabando podcasts, este año no le he podido dedicar el tiempo requerido a mi blog lúdico-educativo.

Bebé a Mordor: 4 [frente a 6]. Ya me pasó el año pasado, y sigo sin poder aportar mucho a esta extraordinaria página, que tiene a colaboradoras mucho mejor preparadas que yo para este trabajo.

El Desafío de las Águilas: 18 [frente a 13]. Buen impulso a mi último proyecto, que demuestra dónde están mis intereses actualmente.

Total: la cifra es 114. En 2022 fue de 152; en 2021 fue de 139; mientras que en 2020 fueron 209 y, o tempora o mores, 393 entradas en 2018. Vamos, el peor año con diferencia. Pero así es la vida. De 2024 sólo puedo esperar que tenga el tiempo para ir, más o menos, dando rienda suelta a lo que para mí es una necesidad, y seguir escribiendo en los frentes que aún tenga ánimos de mantener.

27.12.23

Cerrando 2023: resumen

Como cada año, hago un poco de balance de lo que ha sido este año y cómo se ha portado 2023 en lo personal.

Este año se ha movido entre varias aguas con respecto a mis números. He leído muchos menos cómics, pero más libros. La tendencia de los últimos continúa en una pescadilla que se muerde la cola: tengo menos tiempo y por tanto leo y escribo menos sobre cómics; al no hacerlo, (supongo que) las editoriales han ido perdiendo el contacto conmigo, o yo con ellas, de manera que leo y escribo aún menos... Y así estamos. Pero ¿sabéis qué? No me importa. El cómic cada vez me interesa menos. Ni he podido seguir escribiendo cómics -los dibujantes siguen dándome esquinazo y yo ya no estoy para perseguirlos/las: ¿quieres hacer un cómic? Si quieres, vamos allá. ¿No quieres? Pues no pasa nada. No vamos a ganar el Premio Nacional, después de todo-, ni lo que leo me entusiasma. Voy viendo las novedades y tampoco me llaman la atención muchos de los títulos. Tengo una particular desconexión con el género de superhéroes, sobreeditado por ECC y Panini: el 95% del material nuevo no me interesa, y luego están las constantes reediciones de material clásico, que o ya he leído o ya tengo, o tampoco es para tanto.

He jugado menos partidas de juegos de mesa, pero a más wargames. Tiene sentido, porque las partidas a wargames siempre implican muchas horas, pero estoy contento con el resultado.

He visto más películas, pero menos temporadas de series. El año pasado nos concentramos bastante en series, pero el factor principal de este cambio es que hemos dejado de ver muchísimo la tele en casa. Hay días enteros en que no la encendemos. Y con los recortes de gastos, dejamos la única plataforma que pagábamos (Netflix), aunque a finales de año nos metimos en Filmin, que me gusta mucho más por su fondo clásico y antiguo.

He jugado poquísimo a rol, y aún menos con adultos, y menos aún presencialmente. Esto sí que lo echo mucho mucho de menos.

En música, he superado las dos-tres peores marcas anuales, y por poquito no la cuarta. Pero como veremos, de novedades, pocas.

En cuanto a escribir, el nivel de posts también ha bajado mucho, y es que sencillamente no encuentro el tiempo. Estoy muy contento de que Papel en Blanco, como en 2022, ha encontrado por fin su camino con un equipo de redacción de lujo compuesto por Sarah Manzano, Eduardo Irujo, Nacho Pillonetto, Aitor Poza, Enric Pujadas, Lucía Baudet, Gudrun Palomino, Dalia Alonso y Marcela Fernández. Ellos han tirado de la web cuando yo no he podido. Estoy muy contento de tenerlos en el barco. Ya puedo decir con orgullo y alegría que Papel en Blanco no sólo soy yo, sino que es también esta maravillosa familia.

Mi trabajo en El Desafío de las Águilas sigue en marcha, porque es lo que, como ya he dicho otros años, es lo que más me motiva actualmente. Desgraciadamente no tengo el don de la ubicuidad y donde no he estado a la altura es en Bebé a Mordor, pero por suerte, en su staff hay gente mucho más motivada y preparada que yo para hablar de libros y cómics LIJ.

De los proyectos que auguraba para 2023 ninguno se ha cumplido, y es que no hay como tan siquiera hacer una velada mención ilusionante como para que no llegue nada a termino. Por lo que para 2024 no tengo ninguna esperanza concreta, al menos que quiera compartir aquí.

¿Qué esperar de 2024? No tengo la más remota idea, hoy la redacción de este balance me pilla un poco apático. Simplemente lo viviremos y veremos qué trae. Feliz Año Nuevo.

31.8.23

Resumen de un verano

60 días.

17 libros.

37 cómics.

16 películas.

71 partidas.

5 sesiones de rol.

No está mal.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...