26.9.02

Dos anécdotas para hoy (y un postfacio iracundo)

Hoy nos quedaremos con dos meros apuntes de la realidad circundante. En El Semanal nº788 de esta semana podemos leer textualmente: "si sus hijos (...) permanecen hipnotizados con el "gore" de los manga traducidos del japonés..." Aparte de que es una obviedad eso de mangas traducidos del japonés, porque habría de ser muy lumbreras el prepúber que leyera los mangas en su lengua original; llama la atención eso de el gore de los manga. Apuesto al navegante que el redactor del párrafo no se ha leído un manga en su vida.
Otro apunte sacado de los informativos: el presupuesto para el nuevo año del Estado invertirá 2.200 millones en el Ministerio de Educación y Cultura, frente a los 6.400 del de Defensa, casi el triple. ¿Cómo se les queda el cuerpo? Ale, vayan subiendo a la Torre de Marfil a contemplar cómo va a quedar el paisaje de este maldito mundo.

Postfacio: acabo de enterarme por su lista de correos que la página de Ramón Buenaventura acaba de ser asaltada por unos piratas de California aprovechando la caducidad de su dominio .com. ¿Cabe decir algo ante la acción de estos gamberros internáuticos? Esperamos que el bueno de Ramón recupere su página con el mínimo de problemas posible o que encuentre otro pronto: ramonbuenaventura.es, .org, .net, etc.

15.9.02

MujerHoy, ¿revista feminista o no?

Ojeo la revista Mujer Hoy, con la que Diario de Mallorca nos obsequia cada semana. Y leo un artículo algo confuso:

Los hombres nos están copiando
Los nuevos hábitos están liberando a lo masculino del corsé machista.

Según la revista, esos nuevos hábitos que el hombre está adquiriendo son que se gastan fortunas en ropas de diseño, se ponen cremas, les gusta depilarse, suelen ir de compras... Y digo yo... ¿eso son hábitos "femeninos" que liberan a lo masculino del corsé machista? La verdad, creo que estas ideas preconcebidas no dan muy buena imagen ni del nuevo hombre ni de la mujer. ¿Es algo identificativo de la mujer que "se gaste fortunas en ropa de diseño"? Que alguien me explique el sentido de este artículo, por favor. Aparece en el número 179 de la revista mencionada, pág. 8.

14.9.02

Silva internáutica de varia lección. Enlaces para hoy.

· Elgoog: Como el navegante sabrá, los internautas chinos tienen un serio problema de censura para navegar en la red, hasta el punto de que el mismísimo Google les está vetado. En esta página, hecha hace tiempo a modo de curiosidad, han encontrado un modo de evitar lo que sus creadores han llamado "the Great Firewall of China". Se trata de un mirror de Google literalmente hablando. Juzgue el lector: pero le advierto que para hacer una búsqueda debe seguirle el juego a la página.

· Iblnews informa: "Las acciones de McDonald's caen a su nivel más bajo en siete años". Nos alegramos de ello.

· Greatest Films: una página dedicada a proponer listas de las mejores películas de la historia. Hay listas por décadas, por géneros, por directores; realizadas por críticos, por asociaciones, por los espectadores... Son interesantes; pero, eso sí, centradas en un 90% en el cine americano. Así que del resto del mundo encontraremos sólo ejemplos muy representativos: neorrealismo italiano... cine británico... y poco más. Y por supuesto, de cine hispanoamericano, ni hablar.

· El Imposible: una revista de contenido crítico hacia la realidad que nos envuelve, aunque a veces su tono político llega a ser un poco molesto.

· Proyecto KEO: esto sonará a ciencia-ficción. El proyecto KEO quiere lanzar al espacio un satélite que volverá a la Tierra dentro de 50.000 años. La gracia está en que en él viajarán unos cuantos dvd´s llenos de información. El navegante puede, desde la página del proyecto, dejar su mensaje para que éste sea grabado en uno de los dvd´s y lanzado más tarde al espacio. ¿Encontrará alguien el satélite dentro de 50.000 años? Lo más seguro es que no, pero si es así, los participantes en esta experiencia podrían tener más vida de la fama que la que nunca soñó Manrique...

11.9.02

¿POR QUIÉN DOBLAN LAS CAMPANAS?


Hoy el mundo mira hacia América y América se mira el ombligo más que nunca. Se cumple un año del trágico atentado terrorista en Nueva York y Washington. En todo este tiempo, Estados Unidos no ha sido, no ya capaz de encontrar un culpable de estos sucesos, sino que ni tan sólo se ha planteado el verdadero problema que se esconde tras las amenazas y el terror del fundamentalismo islámico. Hoy la televisión bombardeará a sus pobres espectadores con centenares de repeticiones de aviones estrellándose contra los resplandecientes rascacielos, personas desesperadas que se lanzan al vacío, llamadas desde móviles que se apagarán al mismo tiempo que las vidas de sus portadores, oficinistas emblanquinados por los escombros, heroicos bomberos descansando o siendo atendidos por los servicios médicos... Se izarán muchas banderas de barras y estrellas, se dirá mucho aquello de God bless America, se leerán los nombres de todas las víctimas... pero no se preguntará el por qué de este horrible e insidioso crimen. No se plantearán alternativas a la maravillosa idea de Bush de atacar Irak. No sabremos qué razones tiene para atacar el presidente americano, ni el primer ministro inglés, ni nuestro bigotudo Jose para respaldarle. No sabremos cuándo terminará la lenta matanza entre palestinos e israelís. Y tampoco se leerán, como no se hace ningún día del año, los nombres de los millones de personas que a diario mueren en nuestro planeta de hambre, miseria, guerras o enfermedades. Maldito mundo.

8.9.02

Más enlaces para hoy

· En primer lugar, dos páginas útiles para crear botones, logos o rótulos para una web: En Cool Text, podremos hacer interesantes botones o logos, cambiando su apariencia, letra, fondo, etc.

· Flaming Text: en esta página también encontraremos utilidades semejantes.

· El Canon Occidental de Harold Bloom: el polémico crítico y teórico Harold Blomm propone su canon de toda la literatura occidental, desde sus inicios hasta la actualidad. Los que ya le conocemos sabemos que el canon es muy personal: muy mirado hacia la cultura anglosajona, y obviando nombres y títulos importantes de otras literaturas. Con todo, no deja de ser una brillante selección. El autor de esta bitácora ha contado hasta 30 libros leídos de los que Bloom propone para el canon. ¿Con cuántos coincidirá mi querido lector?

· Librillo de apuntes de Ramón Buenaventura: sí, sé que acabo de ponerlo un poco más abajo, pero es que he conseguido encontrar la entrada que el insigne navegante dedicó a Cisne Negro: webzine "muy voluntarioso y entusiasta, me permito añadir". Muchas gracias. Se hace lo que se puede. Y con pequeñas alegrías como ésta uno recuerda por qué aún tiene fe en este enredado medio.

Enlaces para hoy

· Gracenote/CDDB: Una de las bases de datos de música más grandes de internet. Si no tengo mal entendido, el programa Winamp se basa en ella para reconocer los cds.

· Mess with MSN Messenger: una página dedicada complementar al versátil Msn messenger: descargas del programa, skins, utilidades para crear nicks originales, etc.

· Página de Ramón Buenaventura: conocido por su sección informática en El Semanal, Buenaventura tiene una excelente bitácora donde va almacenando cientos de direcciones interesantes en la red. Vale la pena perderse por sus páginas cuando uno no tiene nada que hacer.

· La Gazapoteca: una intensa y extensa recolección de errores (gazapos) de los medios de comunicación, en especial de la prensa. Errores tipográficos, sintácticos, de sentido, palabras mal usadas... Advertencia: su lectura puede tener efectos extraños si se lee a altas horas de la noche.

· Panda ActiveScan: un buen antivirus de la conocida marca Panda. La utilidad de este producto es que realiza un buen escaneado del usuario de forma online y gratuita. Creo que no repara los posibles daños encontrados, pero al menos da cuenta de ellos.

4.9.02

MOJIGATERÍA EN LA RED

A veces cuando tengo tiempo que perder en la red busco información sobre mensajes subliminales, psicofonías, backmasking, etc., no porque crea en estas cosas, sino porque me fascina el poder de interpretación de estos fenómenos a la luz de diferentes ideologías. Y últimamente he encontrado algunos ejemplos de mensajes subliminales auténticos (la segunda o cuarta imagen), algunos dudosos o inquietantes, y otros realmente estúpidos o directamente falsos (se ha demostrado que muchos de los pretendidos mensajes subliminales de Disney son fakes).

Pero lo que me gustaría comentar es una reseña ultraconservadora de la película Dogma de Kevin Smith. El comentario de la película, desde luego algo irreverente, no tiene desperdicio. (Podéis consultar la fuente aquí):

"...un film satánico, que cínicamente se titula "Dogma". Constituye un gravísimo atentado moral contra Nuestra Señora, Nuestro Señor Jesucristo y a la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana. (...) Dios es interpretado por una conocida cantante de rock que se exhibe enteramente desnuda en sus vídeo clips [se refiere a Alanis Morriset y al clip "Thank you"]. Para distraerse "Dios" viene a la Tierra para jugar "hockey" sobre patines. Es un escándalo. (...) Aparece también una propaganda que vende "hostias" para el café de la mañana en lugar de cereales; y recomienda a los niños "no olvidar confesarse" antes de tomar su café de la mañana con hostias, "especialmente benditas por un Monseñor de alta jerarquía del Vaticano" (!) Se propaga el sacrilegio. El film aún habla de un Cardenal que resuelve modernizar los símbolos cristianos: él suprime el Crucifijo por considerar que nadie querrá seguir un símbolo "depresivo" de un hombre suspendido en dos pedazos de madera. [Algo de razón sí que tiene, la verdad.]. También hay una referencia al director: ...un productor de películas llamado Devin Smith [sic] para producir "Dogma" (una película que deja traslucir que la fe cristiana es poco mas que mitología) [sin comentarios] y "Chasing Amy" (sobre un hombre que persigue a una lesbiana) [más correcto sería decir sobre un chico que se enamora de una chica lesbiana]. La gran frase de la reseña dice así: Los promotores de esa perversidad están tramando el lanzamiento mundial del film en varios países al mismo tiempo.

¡Id con cuidado, fanáticos del mundo, una comedia cinematográfica puede resquebrajar vuestra forma de ver el mundo! ¡Penitenciagite!

1.9.02

CUANDO LOS MALOS SON LOS BUENOS (II)

Quería añadir a la lista de mejores malos, estos dos:


Uno es el gran Pilaf, el primer y mejor adversario de Goku en Dragon Ball. Ciertamente, las aventuras por conseguir por primera vez las bolas de dragón son lo mejor de la serie de Toriyama. Ciertamente era uno de los mejores: con sus dos patosos ayudantes, la fortaleza volante que tenía, o el castillo en el desierto, con aquel antológico instrumento de tortura a modo de máquina de pinball que controlaba con un teclado de órgano. Fascinante. En la última y decadente etapa de la serie (Dragon Ball GT), ya sin Toriyama al mando, fue recuperado en su senectud, pero los resultados no fueron los mismos.

Otro gran malo era éste:
Ya no recuerdo su nombre [nota de 2008: Gretel, en la versión española], pero era el "malo" de La Aldea del Arce, aquella serie que los más viejos del lugar recordarán en su paso por TVE, y cuya canción inicial era obra de Emilio Aragón. Pues bien, nuestro personaje, Wild Wolf en la versión inglesa, era un bandido que vivía en el bosque de la Aldea, marginado de la sociedad. Tosco, envidioso, egoísta, pero en el fondo de buen corazón, era el personaje mejor trazado de la serie. Siempre le recordaréis por los cuchillos que llevaba al cinto y una cola postiza hecha con una rama de árbol. ¿Puede que se llamara Rascal? [No; Gretel] ¡Un saludo y seguid disfrutando del verano como este tipo!

26.8.02

EL COLMO DE LO POLÍTICAMENTE CORRECTO

Informa La Voz de Galicia:
Tildan de insensible el título de la segunda parte de «El señor de los anillos»
Colectivos de EE.UU. afirman que «Las dos torres» explota la tragedia del World Trade Center (...) El título de la nueva película del cineasta neozelandés, e inspirada en el libro del autor nacido en Sudáfrica, se han convertido en el centro de los ataques de distintos colectivos de Estados Unidos que ven por todas partes la alargada sombra de las Torres Gemelas. Por eso han iniciado una campaña para pedir al director y a la productora que cambien el título de la segunda parte de El señor de los anillos : Las dos torres por otro «menos ofensivo». Aseguran estos «afectados» que el título, e incluso el cartel, tienen la clara intención de «sacar partido» de la tragedia del World Trade Center y califican esta suposición suya de «inconcebible».


¿Es necesario comentar la noticia? Con casos como estos podemos ver hasta donde puede llegar a veces la estulticia del pueblo americano. Este caso de censura recuerda al vivido poco después de la tragedia, donde se vetó la emisión por radio de canciones que contuvieran alguna posibilidad de herir la sensibilidad de los patrióticos ciudadanos americanos. ¿No cree el lector que es mucho ver un contenido ofensivo en canciones como "In the air tonight" de Phil Collins? ¿No es ya propio de una mente perversa, malintencionada y acostumbrada a usar una doble moral la que ve la tacha en cosas como éstas? Naturalmente, el director de la película se ha negado en redondo a cambiar el nombre de la película, por respeto a la memoria de Tolkien y de todos los que han leído su obra. Y muy bien que hace. Y no crea el lector que casos como estos no permitirán que la hipocresía de Hollywood cree más tardepelículas sobre los heroicos bomberos neoyorkinos o los valientes pasajeros del vuelo que finalmente se estrelló. Cuando lleguen esas películas, las voces discordantes callarán y aplaudirán con vena patriótico el "memorable" film. Que después digan que los talibanes son irrespetuosos con la tradición.

14.8.02

Enlaces para hoy

En esta ocasión vuelvo a utilizar la bitácora para su uso primigenio (al menos, en mi caso): una especie de gran libro de marcadores donde anotar las curiosidades que voy recogiendo por la red:

·Games Gallery: Una página para los nostálgicos de los ordenadores de 8 y 16 bits. Aquí podréis encontrar cientos de carátulas de juegos de la época del Spectrum, Amstrad, MSX, Amiga, etc.

·Link popularity: Una web donde te indican la cantidad de páginas que tienen enlazada la web que el usuario le indique. Curioso, aunque no del todo fiable.

·Abc Datos: un portal con una serie de tutoriales, ayudas, artículos y apuntes sobre diferentes áreas que pueden ser útiles alguna vez.

6.8.02

CUANDO LOS MALOS SON LOS BUENOS

En muchas ocasiones, ocurre que el gran hallazgo de un escritor o un guionista cuando escribe una obra no son sus personajes, sino el némesis que tiene que enfrentarse a ellos. Estos personajes suelen tener una configuración psicológica, cuando no una caracterización física que resulta más atractiva para el lector. He aquí un par de ejemplos demostrativos:

Jafar, el archienemigo de Aladdín en la película de Disney, es ciertamente el personaje, junto con su loro Yago y el genio de la lámpara, que más atrae del film. Sus diálogos delirantes, su configuración física de malísimo (dibujado a base de líneas rectas, al contrario que el resto de personajes), hacen de él un elemento que hay que seguir en la película. Una de sus mejores líneas: "Adiós, príncipe Abobó".


Scar, el tío maligno de Simba, es un personaje similar a Jafar, incluso físicamente. Sibilino, maquiavélico, no dudará en usar cualquier tipo de maniobra para ser el nuevo rey de la sabana. Una de sus frases: Simba (inocentemente): ¿no estás contento, tío [de que Simba será el heredero del trono de su padre]?; Scar (frío como el hielo): Estoy en éxtasis...




El Team Rocket. Aunque no soy un seguidor de la serie Pokemon, he de reconocer que estos dos personajes, Jesse y James, son lo mejor de esta serie. Esta delirante pareja, capaz de tramar una nueva treta en cada episodio para capturar a los pokemon que tienen los descafeinados protagonistas de la serie, no dudarán en montar una falsa clínica pokemon o en disfrazarse con el traje más inverosímil con tal de lograr sus objetivos. Lo mejor de la serie, reitero. A ellos sedebe casi todo el humor que destilan los episodios.




Moriarty: el archienemigo de Sherlock Holmes en la versión que nos legó el maestro Miyazaki es uno de los malvados más interesantes de toda la historia de la animación. Lo recordaréis por sus dos torpes ayudantes y los ingenios volantes que solía construir para cometer sus robos. Quién no recuerda su risa en la versión española:Jajejijoju...



Y finalmente:
El más grande de los "malos", el villano por excelencia, el que todo fan quiere ser: Darth Vader. Ninguno creado después de él le ha hecho sombra, ni Darth Maul, ni Sidious, ni nada. Este es el Villano. Su traje impecable, su distorsionada voz, su máscara misteriosa, sus poderes... Creo que no hace falta insistir en el terrible atractivo de Darth Vader. ¿Quién no se alistaría al Imperio si él se lo pidiera? Por lo demás, creo bien justificado el razonamiento por el que digo que es el mejor personaje de la saga de Star Wars: no en vano, tiene para él la mejor composición musical que ha realizado John Williams:La marcha imperial.

27.7.02

GAUDEAMUS IGITUR?

El clavo final al ataud académico de la promoción que empezó Filología en 1997 lo dio el pasado 25 de julio la ceremonia de graduación, a la que asistieron no pocos graduados y allegados a éstos. No merece la pena, por otra parte, recalcar que muchos de los graduados en realidad no lo son, puesto que pueden asistir a la ceremonia todos los que estén matriculados en su último año de carrera.

Amigos filólogos recién licenciados (o casi), me dirijo a vosotros: recordad siempre que un título de por sí no otorga sabiduría, ni el hecho de que hayáis llegado aquí significa más que el haber pasado una serie de carreras de obstáculos burocráticas. Ahora es cuando hay que demostrar lo que uno es, para lo que uno vale. Dejad bien alto el honor de nuestra profesión y sed siempre buenos profesionales.

Inspiración: Ultima Hora digital

23.7.02

EL MUNDO DE HOY Y EL TIEMPO

Vivimos una época donde todo se vive frenéticamente. Para muestra, un botón. [Extraído del nefando Pronto]:

<<Agradeció un Oscar durante más de cinco minutos.
La autora de tan soporífero discurso fue Green Garson, en la ceremonia de 1942, tras recibir su Oscar a la mejor actriz protagonista en "Mrs. Miniver". Desde 1990, el tiempo de los discursos se limita a 45 segundos.>>

Bueno, quizá el ejemplo es algo antiguo, y sí, tal vez en ocasiones como estas uno tenga que ceñirse a una manera de comportarse. Pero, con todo, el comentario de "soporífero discurso" a un parlamento de 5 minutos me parece bastante exagerado. Dónde nos llevará este loco mundo... oh tempora, o mores...

11.7.02

ENLACES PARA HOY: TEXTOS EN LA RED, LA NUEVA BIBLIOTECA DE BABEL

LIBROS MIL: una biblioteca que centraliza enlaces hacia textos de grandes autores y de menos conocidos. Vale la pena investigar sus páginas.

9.7.02

Regalad libros

Estaba recordando hace poco algunos libros que me regalaron en distintas ocasiones cuando era niño. La verdad es que siempre he sido un buen lector, y algunas veces esos libros, por su aspecto, por su temática, no me hacían muchas ganas. Pero la verdad es que el tiempo les dio la razón y gracias a esos regalos, que siempre se hacen sin pensar en el valor real que pueden llegar a tener, hoy me doy cuenta de la importancia de regalar un libro a un niño.
Recuerdo con especial cariño los dos primeros libros que tuve de una saga de aventuras de un grupo de niños que se hacían llamar "Pakto secreto" (en la traducción española), que eran un remedo alemán de "Los cinco" (aunque eso no lo supe hasta mucho más tarde). No pude parar hasta leer los 12 primeros libros de la colección. Me gustaron mucho, imagino, por la identificación con los personajes. Años más tarde, vi que Susaeta, la editorial que los lanzaba, había sacado otros 15 más, por lo menos, pero ya no tuve ocasión de leerlos.
Un libro al que tuve muchas reticencias fue La vocación de Joe Burkinshaw, publicado en la colección "El barco de vapor". Tan pocas ganas me hacía leerlo que estuvo bastante tiempo sepultado entre una pared y una estantería, durmiendo el sueño de los justos. Pero por fin me decidí a leerlo y resultó bueno y todo.
Y finalmente, un libro del que me avergüenza bastante decir que dilate su lectura es La isla del tesoro. Con mis penosos prejuicios de la edad infantil, consideraba, oh desdichado de mí, que los clásicos sólo eran una pila de tochos aburridos para mí. Craso error. La lectura -hace demasiado poco, no me rebajaré a decir cuánto- de la obra de R.L. Stevenson me llenó de un gozo lector que pocas veces siento: fue entre sus páginas, imaginando las puras aguas del caribe, sus infinitas playas, el aliento de ron de los piratas, fue allí, digo, donde volví a tener diez o once años.
Es por eso que, si tú, oh lector, quieres proporcionarle a algún niño un momento que no olvidará, que le dará una excusa para meterse en un mundo cada vez más marginal, si quieres hacerle un poco más libre, que vuele su imaginación y que algún día siga tu ejemplo con algún otro, regala un libro. Casi nunca fallarás.

30.6.02

¿Vida en los Balcanes?


Se acaba de publicar, de mano de Under Cómic, el tercer volumen de Regards form Serbia, el cómic-diario autobiográfico del autor Alexandar Zograf. En este último número, Zograf nos cuenta la crónica diaria de su pequeño pueblo ante el final de la guerra de la ex-Yugoslavia: el proceso a Milosevic, la incerteza del futuro...

Es muy interesante llegar al epílogo, donde el autor nos da su visión de los sucesos del 11 de septiembre, desde la perspectiva que da un país destrozado por las guerras civiles, los bombardeos de la OTAN y el uranio empobrecido. Algunos textos no tienen desperdicio:

"Todo aquello tenía una cualidad irreal. ¡Quién podía pensar que un ataque a la primera superpotencia en su propio terreno fuera siquiera posible!
-¿Te has enterado que han atacado a los EE. UU.?
-!¿Quién los ha atacado, los extraterrestres?!
(¡Esta conversación ocurrió de verdad!)"

Echadle un vistazo. Vale la pena.

Lo que vende

Ya sabemos que la publicidad se vale de apelar a los instintos del hombre (refiriéndonos a la especie) para vender sus productos. En esta ocasión, os dejo aquí una representación de anuncios recientes que me han llamado la atención por su velada referencia a uno de los instintos del hombre (esta vez en particular): el sexo. Son algo pequeñas, pero quizá el lector ya las conocerá de haberlas visto por la calle.

Ésta es de la película "Infiel", estrenada hace poco, y nos muestra a la chica en una actitud... bueno, no creo estar llevando la imaginación muy lejos.

[Enlace roto]
Dior es muy aficionado a este tipo de imágenes de mujeres sugerentes. Esta es quizá un poco más subjetiva, pero en todo caso, la dejo para que el lector juzgue.

28.6.02

EL FIN DEL ROMANCE

Se acabó. Para bien y para mal, acabó el curso en la facultad de Filología. Se han acabado los exámenes, y con ellos, el último año de una carrera, que, aunque agradecida, me ha cansado mucho. Ya denunciábamos en el editorial del número 1 de Cisne Negro que la universidad se había convertido en el templo tomado por los comerciantes fariseos. Ahora que hemos acabado el curso y la carrera, nos ratificamos en esta opinión: el espíritu de las humanidades se está haciendo un lento harakiri en nuestras facultades por la desidia de sus miembros. Cuando todo lo que prima en una carrera es sacar un maldito título las cosas no van bien. Y en nuestra facultad las cosas no van bien. Demasiados intereses creados, demasiadas rivalidades estúpidos, demasiados cretinos que no tienen otra cosa que hacer más que criticar el trabajo de los demás.

Hay un libro, publicado por Alianza, titulado ¿Cómo estudiar filología?, en el cual debería figurar en la primera página: Con vocación, señores, con pasión. No con ansias de sacar un título de marras, sino por el hecho de aprender, de culturizarse, de dignificar un espíritu que cada día está más atrofiado . No voy a repetir lo que ya he dicho tantas veces en otros lugares, pero qué futuro vamos a dar a los que vendrán si no creemos en lo que hacemos, si no creemos en el poder que tiene la palabra y en su buen uso. Si no somos capaces de transmitir la pasión por el Arte, por todo aquello que realiza al hombre, estamos condenados a la extinción intelectual.

27.6.02

MANIFIESTO CONTRA LA MUERTE DEL ESPÍRITU

Quienes estampamos nuestra firma al pie de este Manifiesto no estamos movidos por ninguno de los afanes que caracterizan habitualmente al signatario de proclamas, protestas y reivindicaciones. El Manifiesto no pretende denunciar políticas gubernamentales, ni repudiar actuaciones económicas, ni protestar contra específicas actividades sociales. Contra lo que se alza es contra algo mucho más general, hondo… y por lo tanto difuso: contra la profunda pérdida de sentido que conmueve a la sociedad contemporánea.

Aún sigue existiendo, es cierto, algo parecido al sentido; algo que, por sorprendente que sea, aún justifica y llena la vida de los hombres de hoy. Por ello, el presente Manifiesto se alza, hablando con mayor propiedad, contra la reducción de dicho sentido a la función de preservar y mejorar (en un grado, es cierto, inigualado por ninguna otra sociedad) la vida material de los hombres.

Trabajar, producir y consumir: tal es todo el horizonte que da sentido a la existencia de los hombres y mujeres de hoy. Basta, para constatarlo, leer las páginas de los periódicos, escuchar los programas de radio, regodearse ante las imágenes de la televisión: un único horizonte existencial (si se le puede denominar así) preside a cuanto se expresa en los medios de comunicación de masas. Contando con el enfervorizado aplauso de éstas, dicho horizonte proclama que de una sola cosa se trata en la vida: de incrementar al máximo la producción de objetos, productos y esparcimientos puestos al servicio de nuestro confort material.

Producir y consumir: tal es nuestro santo y seña. Y divertirse: entretenerse en los pasatiempos (se denominan con acertado término: “actividades de ocio”) que la industria cultural y los medios de comunicación lanzan al mercado con objeto de llenar lo que, sólo indebidamente, puede calificarse de “vida espiritual”; con objeto de llenar, más propiamente hablando, lo que constituye ese vacío, esa falta de inquietud y de acción que la palabra ocio expresa con todo rigor.

A ello se reduce la vida y el sentido del hombre de hoy, la de ese “hombre fisiológico” que parece encontrar su mayor plenitud en la satisfacción de las necesidades derivadas de su mantenimiento y sustento. Resulta obligado reconocer, por supuesto, que en semejante empeño –muy especialmente en la mejora de las condiciones sanitarias y en el incremento de una longevidad que casi se ha duplicado en el curso de un siglo–, los éxitos alcanzados son absolutamente espectaculares. También lo son los grandes avances que la ciencia ha efectuado en la comprensión de las leyes que rigen los fenómenos físicos que conforman el universo en general y la tierra en particular. Lejos de repudiar tales avances, los signatarios del presente Manifiesto no podemos sino saludarlos con hondo y sincero júbilo.

Es precisamente este júbilo el que nos lleva a expresar su asombro y su angustia ante la paradoja de que, en el momento en que tales conquistas han permitido aliviar considerablemente el sufrimiento de la enfermedad, mitigar la dureza del trabajo, expandir la posibilidad del conocimiento (en un grado jamás experimentado y en unas condiciones de igualdad jamás conocidas): en un momento caracterizado por tan saludables provechos, resulta que es entonces cuando, reducidas todas las perspectivas al mero incremento del bienestar, corre el riesgo de quedar aniquilada la vida del espíritu.

Lo que peligra no son, salvo hecatombe ecológica, los beneficios materiales así alcanzados; lo que se ve amenazada es la vida del espíritu. Lo prueba, entre mil otras cosas, el mero hecho de que incluso se ha vuelto problemático usar el término “espíritu”. Es tal el materialismo que impregna los más íntimos resortes de nuestro pensamiento y de nuestro corazón, que basta utilizar positivamente el término “espíritu”, basta atacar en su nombre el materialismo reinante, para que la palabra “espíritu” se vea automáticamente cargada de despectivas connotaciones religiosas, si ya no esotéricas.

Se impone por ello precisar que no es la inquietud religiosa la que mueve a los signatarios del presente Manifiesto, independientemente de lo que éstos puedan considerar acerca de la relación entre “lo espiritual” y “lo divino”.

Lo que nos mueve no es la inquietud ante la muerte de Dios, sino ante la del espíritu: ante la desaparición de ese aliento por el que los hombres se afirman como hombres y no sólo como entidades orgánicas. La inquietud que aquí se expresa es la derivada de ver desvanecerse ese afán gracias al cual los hombres son y no sólo están en el mundo; esa ansia por la que expresan toda su dicha y su angustia, todo su júbilo y su desasosiego, toda su afirmación y su interrogación ante el portento del que ninguna razón podrá nunca dar cuenta: el portento de ser, el milagro de que hombres y cosas sean, existan: estén dotados de sentido y significación.

¿Para qué vivimos y morimos nosotros: los hombres que creemos haber dominado el mundo…, el mundo material, se entiende? ¿Cuál es nuestro sentido, nuestro proyecto, nuestros símbolos…, estos valores sin los que ningún hombre ni ninguna colectividad existirían? ¿Cuál es nuestro destino? Si tal es la pregunta que cimienta y da sentido a cualquier civilización, lo propio de la nuestra es ignorar y desdeñar tal tipo de pregunta: una pregunta que ni siquiera es formulada, o que, si lo fuera, tendría que ser contestada diciendo: “Nuestro destino es estar privados de destino, es carecer de todo destino que no sea nuestro inmediato sobrevivir”.

Carecer de destino, estar privados de un principio regulador, de una verdad que garantice y guíe nuestros pasos: semejante ausencia –semejante nada– es sin duda lo que trata de llenar la vorágine de productos y distracciones con que nos atiborramos y cegamos. De ahí proceden nuestros males. Pero de ahí procede también –o mejor dicho: de ahí podría proceder, si lo asumiéramos de muy distinta manera– toda nuestra fuerza y grandeza: la de los hombres libres; la grandeza de los hombres no sometidos a ningún Principio absoluto, a ninguna Verdad predeterminada; el honor y la grandeza de los hombres que buscan, se interrogan y anhelan: sin rumbo ni destino fijo. Libres, es decir, desamparados. Sin techo ni protección. Abiertos a la muerte.


Esbozar la anterior perspectiva no significa, ni que decir tiene, resolver nada. Contrariamente a todos los Manifiestos al uso, no pretende éste apuntar medidas, plantear acciones, proponer soluciones. Ya ha pasado afortunadamente el tiempo en que un grupo de intelectuales podían imaginarse que, plasmando sus ansias y proyectos en una hoja tan blanca como el mundo al que pretendían modelar, iba éste a seguir el rumbo fijado. Tal es el sueño –el señuelo– del pensamiento revolucionario: este pensamiento que, habiendo conseguido poner los fórceps del poder al servicio de sus ideas, sí logró –pero con las consecuencias que sabemos– transformar el mundo durante unas breves y horrendas décadas.

El mundo no es en absoluto la hoja en blanco que se imaginaban los revolucionarios. El mundo es un fascinante y a veces aterrador libro trenzado de pasado, enigmas y espesor. No pretenden pues los firmantes del presente Manifiesto plasmar ningún nuevo programa de redención en ninguna nueva hoja en blanco. Pretenden ante todo, y ya sería mucho, conglomerar voces unidas por un parecido malestar.

Ya sería mucho, en efecto: pues lo más curioso, por no decir lo más inquietante, es que semejante malestar no haya encontrado hasta la fecha ningún auténtico cauce de expresión. Aún más angustioso que la propia muerte del espíritu, es el hecho de que, salvo algunas voces aisladas, dicha muerte parece dejar a nuestros contemporáneos sumidos en la más completa de las indiferencias.

Por ello, el primer objetivo que se propone este Manifiesto es el de saber en qué medida tales reflexiones son susceptibles de suscitar un mínimo, mediano o (acaso) amplio eco. A pesar del pesimismo que embarga a este Manifiesto, late en él la descabellada esperanza de pensar que no es posible que sólo algunas voces aisladas se alcen a veces para oponerse al sentir que caracteriza a nuestro tiempo. En la medida en que dicho sentir siga siendo dominante, es evidente que inquietudes como las aquí expresadas sólo podrán plasmarse en un grito, en una denuncia. Esto es obvio. Pero no lo es el que semejante grito no figure siquiera inscrito en aquel talante crítico, impugnador y transgresor, que tanto había caracterizado a la modernidad, al menos durante sus inicios. Como si todo fuera de lo mejor en el mejor de los mundos, casi nada queda de aquella actitud crítica: lo único que hoy mueve a la protesta son las reivindicaciones ecologistas (tan legítimas como encerradas en el más plano de los materialismos), a las que cabría añadir los putrefactos restos de un comunismo igual de materialista y tan trasnochado que ni siquiera parece haber oído hablar de los crímenes que, cometidos bajo su bandera, sólo son equiparables a los realizados por el otro totalitarismo de signo aparentemente opuesto.

Desvanecido el talante inquieto y crítico que honró antaño a la modernidad, entregado nuestro tiempo a las exclusivas manos de los señores de la riqueza y del dinero –de ese dinero cuyo espíritu impregna por igual a sus vasallos–, sólo queda entonces la posibilidad de lanzar un grito, de expresar una angustia. Tal es el propósito del presente Manifiesto, el cual, además de lanzar dicho grito, también pretende posibilitar que se abra un profundo debate. Ni que decir tiene que tanto las cuestiones explícitamente apuntadas aquí, como las muchas otras que éstas implican, no pueden encontrar su cabal expresión en el breve espacio de un Manifiesto. Por ello, ya se verían abundantemente colmados los propósitos de éste, si a raíz de su publicación se abriera un debate en el que participaran cuantos se sintieran concernidos por las inquietudes aquí esbozadas.

Apuntemos tan sólo algunas de las cuestiones en torno a las cuales podría lanzarse tal debate. Si “el tema de nuestro tiempo”, por parafrasear a Ortega, no es otro que el constituido por esta profunda paradoja: la necesidad de que se abra un destino para los hombres privados de destino y que han de seguir estándolo; si nuestra cuestión es la exigencia de que se abra un sentido para un mundo que descubre –aunque encubierta, desfiguradamente– todo el sinsentido del mundo; si tal es, en fin, nuestro “tema”, la cuestión que entonces se plantea es: ¿mediante qué cauces, a través de qué medios, de qué contenido, de qué símbolos, de qué proyectos… puede llegar a abrirse semejante donación de sentido?

La anterior paradoja –disponer y no disponer de destino; afirmar un sentido establecido sobre el sinsentido mismo del mundo–; todo este arriesgado pero enaltecedor ejercicio de equilibrio sobre el abismo, todo este mantenerse en la movediza “frontera” que media entre la tierra firme y el vacío: ¿no se parece todo ello al abismo, a la paradoja misma del arte: del verdadero arte, del que nada tiene que ver con el entretenimiento que se vende hoy bajo su nombre? “Tenemos el arte para no perecer a causa de la verdad”, es decir, de la racionalidad, decía Nietzsche. Quizá sí, quizá sea el arte lo que pudiera sacar al mundo de su abulia y torpor. Para ello, haría falta desde luego que la imaginación artística recobrara nuevo impulso y vigor. Pero ello no bastaría. También haría falta que, dejando de ser tanto un entretenimiento como un mero ornamento estético, el arte recuperara el lugar que le corresponde en el mundo; pasara a ser asumido como la expresión de la verdad que el arte es y que nada tiene que ver con la mera contemplación efectuada por un ocioso espectador.

Ahora bien, ¿es ello posible en este mundo en el que no sólo la banalidad y la mediocridad, sino la fealdad misma (fealdad arquitectónica y decorativa, fealdad vestimentaria y musical…) parece estar convirtiéndose en uno de sus ejes centrales? ¿Es posible esta presencia viva del arte en un mundo dominado por la sensibilidad y el aplauso de las masas? ¿Es posible que el arte se instale en el corazón del mundo sin que reviva –pero ¿cómo?– lo que fue durante siglos la auténtica, la vivísima cultura popular? Dicha cultura ha desaparecido hoy, inmolada en el altar de una igualdad que mide a todos por el mismo rasero, que impone a todos la sumisión a la única cultura –la culta– que nuestra sociedad considera posible y legítima. ¿No es pues la cuestión misma de la igualdad –la de sus condiciones, posibilidades y consecuencias– la que queda de tal modo abierta, la que resulta ineludible plantear?

Esbocemos una última cuestión, quizá la más decisiva. Toda la desespiritualización aquí denunciada está íntimamente relacionada con lo que cabría denominar el desencanto de un mundo que ha realizado el más profundo de los desencantamientos: ha aniquilado a las fuerzas sobrenaturales que, desde el comienzo de los tiempos, regían la vida de los hombres y daban sentido a las cosas. No hace falta insistir en la necesidad de dicho desencantamiento para explicar los fenómenos físicos que conforman el universo. Imprescindibles resultan para ello las armas de una razón cuyas conquistas materiales (tanto teóricas como prácticas) están sobradamente probadas. Ahora bien, ¿no son estas mismas armas y estas mismas conquistas las que lo pervierten todo, cuando, dejando de aplicarse a lo material, intentan dar cuenta de lo espiritual? ¿No es el poder de la razón el que lo reduce todo a un mecánico engranaje de causas y efectos, de funciones y utilidades, cuando pretende encarar la significación del mundo, cuando intenta enfrentarse al sentido de la existencia? El fondo del problema, ¿no estriba en este desmesurado poder que se ha atribuido el hombre al proclamarse no sólo “dueño y señor de la naturaleza”, sino también dueño y señor del sentido? Sólo gracias a la presencia del hombre, es cierto, surge, se dispensa esta “cosa”, la más portentosa de todas, a la que denominamos sentido. Pero de ello no se deriva en absoluto que el hombre disponga del sentido, sea su dueño y señor, domine y controle un misterio que siempre le trascenderá.

Semejante trascendencia no es en el fondo otra cosa que lo que, durante siglos, se ha visto expresado bajo el nombre de “Dios”. Enfocar las cosas desde tal perspectiva, ¿no equivale pues a plantear –pero sobre bases radicalmente nuevas– la cuestión que la modernidad había creído poder obviar para siempre: la cuestión de Dios?

Dejemos abierta, al igual que las anteriores, esta última cuestión: la de un insólito dios (quizá conviniera por ello escribir su nombre con minúscula), la cuestión de un dios que, careciendo de realidad propia –no perteneciendo ni al mundo natural ni al sobrenatural–, sería tan dependiente de los hombres y de la imaginación como éstos lo son de él y de ésta. ¿A qué mundo, a qué orden de realidad podría pertenecer semejante dios? No podría desde luego pertenecer a ese orden sobrenatural cuya realidad física hasta ha sido desmentida… por Su Santidad el Papa, quien en julio de 1999 –pero nadie se enteró– afirmaba que “el cielo […] no es ni una abstracción ni un lugar físico entre las nubes, sino una relación viva y personal con Dios”. ¿Dónde puede morar dios, en qué puede consistir la naturaleza divina, si ningún lugar físico le conviene, si sólo de una “relación” se trata? ¿Dónde puede morar dios, sino en este lugar aún más prodigioso y maravilloso que está constituido por las creaciones de la imaginación?

Plantear la cuestión de dios no es otra cosa, en últimas, que plantear la cuestión de la imaginación, interrogarnos sobre su naturaleza: la de esa fuerza que, a partir de nada, crea signos y significaciones, creencias y pasiones, instituciones y símbolos…; esa fuerza de la que quizá todo dependa y de la que el hombre moderno, como no podía ser menos, también se pretende dueño y señor. Así lo cree este hombre que, mirando con condescendiente sonrisa a los signos y símbolos de ayer o de hoy, exclama burlón: “¡Bah, sólo son imaginaciones!”, mentiras, pues.

Álvaro MUTIS y Javier RUIZ PORTELLA


El presente manifiesto sólo lleva, de momento, la firma de sus autores. Quienes se sientan afines con sus ideas, pueden adherirse, pulsando para ello en "Adherirse". En su momento, se hará pública la rela-ción de las adhesiones recibidas. Mientras tanto, se irá informando de ello en la página "Firmantes".


Fuente: Manifiesto.org

26.6.02

ENLACES PARA HOY: JAZZ


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