15.2.09

Vamos a contar mentiras, dice

La revista Mujer hoy es una de mis preferidas como lectura de cuarto de baño. Lo digo en serio, es un laxante maravilloso. En el número 514 correspondiente al 14-20 de febrero nos obsequian con un publi-artículo de un libro llamado Detrás de una gran mujer siempre hay otra que le pisa los talones, de Nora Rodríguez, que habla sobre los estereotipos y las falsedades de los cuentos clásicos. Como cuando nos indica:
Ningún sapo se convierte en príncipe con un beso [¡Bravo!], como tampoco ninguna mujer con su rivalidad hacia otras mujeres logra lo que se propone [Eso ya se lo dirás a tu hija cuando sea adulta...].
Pero que quede claro:
Esto no significa que los cuentos de hadas no resulten emocionantes. Tampoco hay que dejar de leerlos; simplemente hay que adaptarlos. Debemos explicarle a las niñas -y a los niños [¡por supuesto!]- la falsedad que se esconde en ciertos estereotipos.
Porque, claro, ya se sabe:
Sólo escuchando el relato de Blancanieves se le está diciendo a las pequeñas que una verdadera mujer debe atender a siete pequeños hombres que no hacen nada más que trabajar.
Así que la próxima vez que tengáis que contar un cuento a una niña -y a un niño- de cuatro o cinco años, no os olvidéis decirle al final que en realidad la madrastra de Cenicienta está promoviendo un estereotipo femenino negativo que puede ser nocivo para la convivencia familiar y que a pesar de ser un modelo poco usual en nuestra estructura social (padres vueltos a juntar con nuevas parejas) es tan válido como otros.

Yo me río en la cara de todas estas personas que fuerzan la corrección política y la supuesta igualdad de sexos en cuestiones como ésta. ¿Sabe cuál es el problema real esta autora? Yo se lo diré. El problema de verdad es que, por ejemplo, en una clase de 1º de ESO preguntes quién conoce el cuento de El traje nuevo del emperador y casi tres cuartas partes no sepa de qué estás hablando. Ése es el verdadero problema. Y en Primaria e Infantil es peor. Los niños están perdiendo todo el acervo cuentístico porque nadie les lee. Lo poco que conocen es vía dvd de Disney. Eso es a lo que tendríamos que poner solución, no si Ricitos de oro fomenta la zoofilia o mierdas semejantes. Me río de pedagogos, teóricos de la enseñanza, profesores universitarios que viven en otro mundo. Bajad a la puta calle y ved cómo están las cosas, intentad arreglarlo ahí. Y no deis más la tabarra con chorradas de este calibre.

5 opiniones:

Angel Prowler dijo...

Chapeau, amigo Cisne. Me quito el sombrero. Te aseguro, además, que el Yo Dona, el suplemento de El Mundo, sí, sí, ese periódico de fachas "conservadores" (¡conservadores!, no me hagas reír) es el pedazo de mierda más matriarcal y andrófobo que te puedas echar a la puta cara. (Sí, a la PUTA cara. ¿Qué pasa?)

Cafeymas.blogspot.com dijo...

Ooooooooleeeeeee!!

Que bien te habrás quedado después de escribir esto :)

Laroca dijo...

Los cuentos sólo son cuentos...y son buenos para desarrollar la imaginación. Y cada edad tiene su cuento!
Aunque si algún dia tengo una hija, yo le contaré este:
"No sufráis niñas, no sufráis... que el hombre es un farsante...
un pie en la tierra otro en el cielo... jamás será constante.
¿Pq. sufrir? dejadles ir y disfrutar de la vida! Vuestros suspiros convertid en cantos de alegría!"
:P

Andrea dijo...

¿cuál es el objeto de transmitir a los niños los fantasmas de los adultos? ¿Acaso se van a traumar por enfrentarse a la muerte y a las diversas temáticas HUMANAS que aparecen en los cuentos?

Qué tarada la tipa esa.

Los cuentos (así, tal como están, y sin esas mierdas censuradoras), juegan un papel importante en el crecimiento de los niños. Y si no me creen (ok, vale, tengo un título de psicóloga, pero ustedes no tienen cómo comprobarlo), léanse "Psicoanálisis del cuento de hadas", de Bruno Bettelheim. Como dicen los españoles, "no tiene desperdicio" ;)

Andrea dijo...

¿cuál es el objeto de transmitir a los niños los fantasmas de los adultos? ¿Acaso se van a traumar por enfrentarse a la muerte y a las diversas temáticas HUMANAS que aparecen en los cuentos?

Qué tarada la tipa esa.

Los cuentos (así, tal como están, y sin esas mierdas censuradoras), juegan un papel importante en el crecimiento de los niños. Y si no me creen (ok, vale, tengo un título de psicóloga, pero ustedes no tienen cómo comprobarlo), léanse "Psicoanálisis del cuento de hadas", de Bruno Bettelheim. Como dicen los españoles, "no tiene desperdicio" ;)

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