31.1.04

Las cinco del viernes; en esta ocasión, mirándonos un poco el ombligo.

1) Dejando a un lado amistades, ¿cuál es el blog que más te gusta por diseño y/o contenidos?
Diseño claro y sencillo y contenido interesante se unen en La cárcel de papel, por ejemplo. Desde Sueño es un blog que he descubierto hace poco y también me gusta mucho. No sé... habría muchos.

2) ¿Cuál es el que menos y por qué?
Lo siento, en esto no entraré. Los blogs demasiado (demasiado) técnicos, o demasiado personales, o demasiado freaks, o demasiado de algo en concreto.

3) ¿Crees que debería haber algún criterio imprescindible para hacer
un blog? ¿Cómo definirías el tuyo?

El único criterio imprescindible válido creo que es el de que se actualice normalmente (ejem, Emil). En cuanto a temática, aunque el Borjamón de York o Monzó se quejen de ello, no creo oportuno censurar temáticas como la del diario personal. Si no gustan, pues no se leen y en paz.

4) ¿Un blog es bueno por el número de comentarios en un post y/o
visitas al día?

No tiene por qué ni lo uno ni lo otro. Por favor, no vengamos ahora con argumentos tipo Lázaro Muñoz ("como mi revista es la más vendida es la más mejor"), todos sabemos que eso son falacias.

5) ¿Hay clasismo en el mundo de los blogs? ¿Crees que hay demasiados grupos cerrados sujetos a diferentes intereses? ¿Algo más que decir sobre este mundillo?
Puede que el mundo de los blogs cree pequeños grupitos muy unidos, lo que no puedo entender es que haya mafias como las que siempre está denunciando el Borjamón, que si gurús, que si noséquién se siente importante, que si blogalia, que si patatinpatatán. A mí todo eso simplemente me importa un comino, principalmente porque la mayoría de la gente vivimos y escribimos ajenos a esas polémicas idiotas. En este mundo de los blogs no hay nada que ganar. No vamos a hacernos ricos ni a profesionalizarnos con estas bitácoras, así que lo mejor es pasar un buen rato y conocer a gente interesante. De eso me ha servido -y mucho- este blog (Jueves, Félix, GR, Otis, Danuto, Darwi, Cris, Hache...) , y con eso creo que todo ha valido la pena.

29.1.04

¿Quién teme a J.S. Bach?

Durante algunas de estas noches he estado hablando con Gran Rabo acerca de nuestros gustos musicales. Como algunos de vosotros ya sabréis, GR es un acérrimo seguidor de la música barroca. En este post no quiero abrirle los ojos a la música postbachiana, pero sí al menos romper una lanza a su favor. Aunque, en esta ocasión, no me voy a ir muy lejos. Me gustarán por igual, desde María del Mar Bonet y Savina Yannatou, hasta los Misfits, pasando por Manolo García, Nat King Cole, Nick Cave o Tori Amos; Carl Orff, Debussy o Schubert. Pero esta vez me voy a quedar con los románticos. Querido GR, no es que quiera hacerte la contraria, pero es que no sabes lo que te estás perdiendo. Sólo pondré dos ejemplos más o menos conocidos. El primero: la sonata para piano de Beethoven 14 (op. 27-2), vulgarmente "Claro de luna". Qué puedo decir de esta sonata: lo triste y melancólico del primer y lento movimiento, que va desgranando el tema lentamente; la alegre candidez del segundo, y finalmente la furia del tercero, que hace temblar el piano de pies a cabeza, en escalas vertiginosas y un tempo endiablado: cuando un acorde a dos manos hace estallar el teclado y la melodía empieza escalar notas hasta otro estallido. Genial, absolutamente genial. Otro ejemplo casero (como veis, no soy nada entendido en música): el Nocturno en re menor (op. 72-1) de Chopin: una joya triste y lánguida, que repite un tema tan frágil que -como me decía una buena amiga- parece que se va romper. Si compositores anteriores al romanticismo crearon obras maestras de pura técnica, los románticos supieron inyectarle a la música todo la sublimación de sentimientos de la que aún somos hijos todos, con toda esa carga hiperestésica de aquellos años. No digo que los anteriores (y posteriores) no supieran hacerlo. Pero ya me entendéis.


Schroeder lo tiene claro

27.1.04

"Si la literatura no lo es todo, no vale la pena perder una hora con ella" (J. P. Sartre)

Se me acumulan los libros por leer. No es algo nuevo, pero últimamente he estado haciendo acopio de lecturas que tengo ganas de empezar y veo como, una tras otra, se van acumulando en mi habitáculo. Hace unos meses, en una librería de segunda mano compré "El lobo estepario" de Hesse y las "Penas del joven Werther" de Goethe. Sin embargo, después de acabar con "Defensa de la poesía" de Sir Phillip Sidney (un tratado renacentista sobre el arte poética), me dio por empezar la "Historia" de Herodoto. Aunque entre uno y otro tuve tiempo de volver a leer dos poemarios que me encantan: "La lágrima de Ahab" del culturalista José Mª Álvarez, y "Sin miedo ni esperanza" de Luis Alberto de Cuenca; dos poemarios que no debería releer tanto, porque luego mi estilo se resiente de ello. Al viajar a Madrid, por no llevarme el volumen griego, empecé "El palacio de la luna" de Paul Auster (el cual, como todo lo de Auster que he leído, me está deleitando. El libro, por cierto, tiene como secundario a quien después sería protagonista de "El libro de las ilusiones", el escritor David Zimmer). En la Casa del Libro de la Villa y Corte compré "Los mitos hebreos" de Robert Graves y R. Patai, un libro que quería desde hace tiempo y que he tenido que comprar en la edición nueva de Alianza. También en Madrid, gracias a mi novia, he descubierto la poesía de Nicanor Parra, y debo decir que me ha desconcertado y sorprendido agradablemente a partes iguales. Es uno de esos hallazgos que uno no espera hacer. Finalmente, he decidido terminar el libro de Auster y seguir después con Herodoto. Pero ayer, al recibir por correo las obras ganadoras de los certámenes Art Jove de Palma, me llenó de curiosidad el ojear la obra que ganó el premio de poesía en castellano (en la que yo participaba), escrita por Patricia Sánchez Elías. En el momento del veredicto, el poeta Felipe Hernández leyó algunos poemas que a mí me dejaron completamente frío. Pero al ver los 25 poemas de "Castillo de arena", veo por qué esta chica ha ganado el premio: es una poesía sencilla, vital, llena de imágenes sutiles, delicadas pero de gran impacto. Quizá sus poemas sobre el conflicto de Irak son demasiado circunstanciales, pero los de amor son francamente buenos. Y a mí, que soy partidario de poemas que empiecen con un verso sonado, me encantan incipits como el de "Te deslizaste en mis pensamientos/como el agua entre mis dedos" o "Me tiendo sobre la cama/y las sábanas me rechazan". Le doy mi más sincera enhorabuena desde aquí a Patricia (a la que no conozco, pero me gustaría) por el premio. Demasiado por leer, y tan poco tiempo...

26.1.04

De vuelta a Palma
Más experimentos con Fotochop. Hola de nuevo a todos.

20.1.04

Cubiertas curiosas

Después de examinar unas 1200 portadas de discos de música clásica, la mayoría de Mozart, les presento las 9 portadas más curiosas (en algunos casos, las más ínfames) que he encontrado en Slothdog, un amplísimo catálogo de portadas musicales.



Homenaje a los Beatles
El tiempo......no pasa en vano

15.1.04

Marineros de los Mares del Destino III: I Elada Oudepote Pethanei

Hoy tengo el gusto de compartir unas líneas con Cristina del blog I Elada Oudepote Pethanei, impresiones de una Helenista, bitácora amena que deja translucir en sus entradas el profundo amor de su autora por la educación y la cultura clásica.
James Queen: En primer lugar, querría referirte la opinión que tengo de tu blog. Realmente es una delicia encontrar una bitácora tan afín a mis gustos, con reflexiones lúcidas y un grado de sensibilidad como la tuya. Creo que en el panorama de los blogs, donde cada vez hay más diversidad, tu propuesta es muy original e interesante (yo, al menos, quedé sorprendido cuando lo encontré). Espero que sigas durante mucho tiempo con tu blog.
Cristina: Agradezco mucho tus palabras de ánimo, J.Quinn. La idea es continuar con el blog e ir introduciendo pequeños cambios. Dentro de algún tiempo tengo pensado cambiarme de blogspotf2o.org.

J.Q.: Vamos entrando en materia. ¿A qué se debe tu interés por el mundo grecolatino? ¿Algún motivo en especial?
C.: Pues sí. Cuando era pequeña atendía entusiasmada a las leyendas que me contaban en casa sobre Ulises y las Sirenas. Después empecé a ver películas de temática mitológica como Furia de titanes que me cautivaron. Sin embargo, sería a los once años cuando, a través de la serie Los Caballeros del Zodiaco, entré en contacto con los mitos griegos. Gracias a esta serie mi interés se centró en conocer a fondo la mitología y ello me condujo a admirar profundamente un país como Grecia así como su arte, historia y cultura. La edad de oro griega duró tan sólo algunos siglos, pero la humanidad no ha vivido otro florecimiento tan rutilante como el suyo.

J.Q.: ¿Qué te lleva a crear un blog como el tuyo?
C.: Desde hace algún tiempo tenía la idea de crear una página web sobre la antigüedad clásica. Posteriormente me hablaron de los blogs y decidí crear I Elada con la intención de plasmar en él mi entusiasmo por Grecia y poder trasmitirlo al lector. De todos modos, la temática no es exclusivamente clásica. Todavía me considero una novata en estos temas, pero cuento con la ayuda de JR, al que sin duda le debo que mi bitácora sufriese importantes y agradables modificaciones.

J.Q.: En cuanto a las bitácoras, ¿Cómo definirías tú un blog?
C.: Una página web con actualizaciones frecuentes donde el autor escribe sobre uno o varios temas que considera de interés y donde los lectores pueden comentar o manifestar sus opiniones.

J.Q.: ¿Eres lectora habitual de bitácoras?¿Qué estilo de blog prefieres: diarios personales, de opinión, bitácoras técnicas, de enlaces...?
C.: Suelo leer bitácoras frecuentemente y siempre que los estudios me dejan algo de tiempo para ello. Me he acostumbrado a leer todo tipo de blogs pero me inclino más por aquellos que me aportan conocimientos nuevos, bitácoras misceláneas, donde se escribe sobre literatura, política, historia, arte, música… Me gusta aprender algo nuevo con cada lectura. Cisne Negro es un claro ejemplo, pues condensa en la bitácora un poco de todo.

J.Q.: ¿Puedes nombrarnos tres bitácoras que consideres de referencia o leas frecuentemente?
C.: Pensamientos Radicalmente Eclécticos, El Lector y La Lengua.

J.Q.: ¿Habría algún de los que ya existen del que te hubiera gustado ser autora?
C.: No. Considero que cada bitácora tiene detrás un buen autor que hace lo posible por mejorarla día a día y deleitar a los lectores con sus contenidos. Si de algo me alegro es de haber ido conociendo poco a poco bitácoras sumamente interesantes de las que me alegro de ser una lectora asidua (Clio, Estación de Nieblas, La Hispaniola, El cuaderno de Otis B. Driftwood, La Divina Comedia, Sin límites…)

J.Q.: Cambiemos un poco de tema. Como lector, me doy cuenta cuanto más leo de las pocas bases de cultura clásica que tengo. Me gusta mucho la mitología, pero aparte de eso poco conozco los textos grecolatinos. Si tuvieras que recomendar unos cuantos libros para introducir a alguien en el helenismo, ¿cuáles elegirías?
C.: Para comenzar recomendaría "El Partenón", de Susan Woodford, editorial Akal, porque de forma amena describe paso a paso el proceso de construcción del templo de Atenea. Sobre mitología recomendaría "Los mitos griegos" de Robert Graves. Sobre historia, a Herodoto, Tucídides, los libros de Mary Renault sobre la vida de Alejandro Magno y por supuesto, "¿Por qué Grecia?" y "Alcibíades", de Jacqueline Romilly.

J.Q.: ¿Qué estás leyendo ahora mismo?
C.: La biografía de Hitler de Ian Kershaw, "Solaris" de Stanislav Lem y un buen libro sobre la historia y sociedad de la antigua Esparta.

J.Q.: ¿Cómo ves la cuestión de la cada vez más depauperada situación del griego y el latín en los planes de estudio actuales?
C.: Es una lástima que las llamadas “asignaturas de letras” estén tan devaluadas. Actualmente se cree que estudiar latín o griego ya no sirve para nada y en cierto modo, en una sociedad tan científica y tecnológica, tan “abierta” como la nuestra las prioridades son los idiomas modernos. Sin embargo, como muy bien decía un profesor que tuve, “el latín es la llave que abre las puerta de muchos idiomas”.

J.Q.: ¿Qué le dirías a una clase de 1º de Bachillerato para intentar transmitirle el sentido de estas asignaturas?
C.: Creo que la frase anterior es bastante elocuente. No obstante reconozco que motivar a unos adolescentes como los de hoy en día es tarea ardua. No bastan unas simples palabras para convencerlos. Es necesario trasmitirles esas sensaciones de admiración hacia el mundo antiguo que los amantes de la cultura grecolatina llevamos dentro.

J.Q.: ¿Tienes algún pasaje o cita clásica de cabecera que quieras compartir con nosotros?
C.: “Los espartanos no preguntaban cuántos eran los enemigos, sino dónde estaban”. (Agis II, rey de Esparta)
Lord Byron, que aunque no era un clásico admiraba profundamente Grecia hasta el punto de morir luchando por ella, nos dejó una frase que considero preciosa: “Al que cae desde una dicha cumplida no le importa cuán profundo sea el abismo”.

J.Q.: Esto ha sido todo. De nuevo te agradezco tu colaboración. Cerramos nuestra conversación con este poema de tema helenístico de Carles Riba, que dedico a nuestra invitada de hoy. [Postfacio: un tiempo más tarde, Cristina cerró el blog y nunca supe más de ella. Aunque suele pasar bastante en internet, no deja de ser una pena].
a



Súnion! T’evocaré de lluny amb un crit d’alegria,
tu i el teu sol lleial, rei de la mar i del vent:
pel teu record, que em dreça, feliç de sal exaltada,
amb el teu marbre absolut, noble i antic jo com ell.
Temple mutilat, desdenyós de les altres columnes
que en el fons del teu salt, sota l’onada rient,
dormen l’eternitat! Tu vetlles, blanc a l’altura,
pel mariner, que per tu veu ben girat el seu rumb;
per l’embriac del teu nom, que a través de la nua garriga
ve a cercar-te, extrem com la certesa dels déus;
per l’exiliat que entre arbredes fosques t’albira
súbitament, oh precís, oh fantasmal! i coneix
per ta força la força que el salva als cops de fortuna,
ric del que ha donat, i en sa ruïna tan pur.


Carles Riba, Elegies de Bierville (1942).

9.1.04

¡Manejo los hilos! ¡Manejo los hilos!

El Ed Wood de Tim BurtonSi hay una película que me gusta entre toda la filmografía de Tim Burton, ésa es "Ed Wood", todo un homenaje al peor director de cine de la historia. Rodada en blanco y negro, y con un magnífico repertorio de actores (fantástica encarnación de Bela Lugosi en Martin Landau, además del Ed Wood-Johny Depp), destaca tanto como ácida comedia sobre el mundo del cine de su época como por el bello canto a la amistad que subyace al argumento.
Si Ed Wood es un perdedor desbordante de ideas ingeniosas para su obra, maestro reciclador de escenas, con el que el espectador se identifica enseguida, su troupe también despierta nuestras simpatías: la Vampirela, la sufrida novia de Eddy, que tiene que intentar adaptarse a sus travestismos; y sobre todo, la inolvidable y patética figura del titán caído que es el acabado y yonki Bela Lugosi. Lo singularmente bello de la película, además de esa especie de making-off de "Glenn or Glenda" y de "La prometida del monstruo", es el cariño que profesa Ed por su idolatrado Lugosi, que acaba en una honda amistad; lo mismo para la compañía de rodaje, que finalmente, y sólo en función de su camaradería, intentan acabar desinteresadamente la película que están rodando. Quién no quisiera tener unos amigos así, en los buenos, pero sobre todo en los malos momentos.

Para hacer ese movimiento hace falta tener artritis y ser húngaro

7.1.04

No voy a ser menos yo que todo el resto de blogueros y os voy a poner que los Reyes me han dejado este año. De parte de Blackie, un libro de ensayos de Lou Andreas-Salomé, escritora finisecular, llamado "El erotismo" (editado por Olañeta); de parte de mi novia, una preciosa edición de "La isla del tesoro", de Valdemar con ilustraciones de Wyeth; y de parte de Emil, la edición de Cátedra de "Defensa de la poesía" de Sir Philip Sidney (ver sección "Leyendo..."), además de algún dineurillo para poder costear el viaje a Madrid para el concierto de A Perfect Circle. Ellos saben que con un libro como regalo soy feliz y este año han vuelto a caer un par... Gracias a todos...

6.1.04

Equilibrium, o cómo rodar un pastiche entre Matrix y Fahrenheit 451

No es el chateau, no...Acabo de ver en versión original esta película, Equilibrium, que por lo visto se está retrasando en nuestra cartelera, afortunadamente. La película nos narra como, en un futuro cercano, se ha creado un estado utópico donde se erradica del hombre la capacidad de sentir, raíz de todos los problemas de la Humanidad, tales como la guerra o el odio. Para velar por la seguridad de esta nueva sociedad, los concienciados ciudadanos toman una droga llamado "Prozium" (qué originales, los guionistas), que inhibe sus sentimientos. Además, un cuerpo policial de elite se dedica a perseguir a los "sense offenders" y a quemar sus obras de arte (libros, cuadros, etc.). En medio de todo esto está el protagonista John Preston (Christian Bale -ésta es para vosotras, amigas), policia del pensamiento cuyas creencias por el régimen del "Padre" se empezarán a desmoronar cuando poco a poco se pone en contacto con la resistencia "pensante". Otros actores del reparto son Sean Bean (más conocido como Boromir) y Emily Watson (Gosford Park).
Ciertamente esta película, aunque tenga algún que otro buen detalle, no deja de ser en un 90% el argumento de la novela de Ray Bradbury "Fahrenheit 451" y 10% de "V de Vendetta", a lo que se suma un par de luchas con espadas y tiroteos a lo Matrix (Dios, ¡cuánto daño habrá hecho esta película al cine!). Los soldados malos van de gabardina de cuero con casco de motorista en claro homenaje a las películas de serie B que deben de gustar a su director. El malo malísimo del "Padre" se ve de lejos que realmente es el viceconsul de su gobierno, en la más pura línea de la anagnórisis de "El mago de Oz".Esto era una buena pelicula, joder. Tiroteos imposibles, escenarios grandiosos de grandes ciudades alienantes, ambientes grises y opresores, niños que aprenden de lo que les dice el televisor (estoy seguro de que el director ha mamado bien de la versión de Truffaut), chicas buenas que enseñan a sentir al protagonista antes de morir... Una película de domingo por la tarde, para pasar el rato. Por dios, si finalmente llega a nuestros cines, no vayan a verla (al menos, no los días con entrada cara).

5.1.04

Queridos Reyes Magos,

Hellboy de Mike Mignola

Ya sé que es un poco tarde para enviaros mi petición, pero lo voy a intentar. Quiero que me traigáis el librazo "El Arte de Hellboy" de Mike Mignola, editado por Norma en España. Sé que es algo caro, pero no puedo evitar sucumbir al encanto de este autor. Quizá para los guiones sea algo malo (de hecho, hay alguna saga de Hellboy que es infumable), pero para jugar con los contrastes y los escenarios góticos, no cabe duda de que Mignola es el rey (bromeaba Frank Miller diciendo que entre Mignola y él consumían casi toda la tinta negra de Dark Horse). Cuando Mignola se pone a dibujar escenarios ruinosos, llenos de estatuas fúnebres, angeles barrocos, iglesias abandonadas y engendros tentaculares no hay quien le gane. Hace falta leer algo suyo para darse cuenta. Por cierto que ahora se ha reeditado su "Batman: Luz de Gas", donde ya se adivina el estilo que le caracterizaría en sus siguientes años. Nada, nada, que es un regalo fabuloso, y creo que yo, queridos Reyes, no me quejaría si esta noche cayera...

1.1.04

Año nuevo, vida nueva...

... y blog nuevo. Empieza una nueva etapa del blog Cisne Negro, con cambio de imagen incluido. Espero que sepáis perdonarme la demora en la carga de la página; si no se soluciona, volveré a cambiar. De momento, los cambios están en fase beta. Queda por arreglar algún que otro detalle en cuanto a colores.

Como podréis observar, me he rebautizado. James Queen es ahora J. Quinn, un pequeño cambio que supongo no os traumatizará. Las razones obedecen más que nada a simbolizar un poco el cambio de postura y de vida que lentamente va operándose en mí. La esencia pervive, pero los detalles van cambiando.

Por lo demás, bienvenidos a 2004 y a Cisne Negro. Espero que sigáis ahí, leyéndonos unos a otros, que os guste lo que estoy preparando para este año nuevo y que haya para todos paz, amor y literatura.


JQ

29.12.03

Marineros de los Mares del Destino II: Ramón Buenaventura

En esta ocasión, tengo el placer de entrevistar a Ramón Buenaventura, escritor, poeta, traductor y conocido por mucho de los navegantes por sus artículos sobre internet, su lista de correos y su libro de notas.

Cisne Negro: En primer lugar, querría agradecerte personalmente toda la labor de divulgación que has hecho en cuanto a utilidades e internet. Tus recomendaciones me han servido de mucho en mi periplo por la red, y si hoy tengo blog, es porque mucho tiempo ha leí un artículo tuyo que trataba la materia de las bitácoras; así di con Blogger. En principio no sabía muy bien qué utilidad tenía un blog, y lo usaba como una especie de carpeta de favoritos virtual. Pero poco a poco descubrí su potencial, hasta llegar a lo que aquí veis todos.
En todo caso, creo que, al menos entre muchos internautas españoles eres un referente en este mundillo. De las páginas de tus listeros he conocido gente muy interesante, como a Jueves de La Hispaniola, Danuto de Carpe Diem o a Otis Driftwood. En cuanto a las bitácoras, ¿Cómo definirías tú un blog?
Ramón Buenaventura: Curiosidad: la palabra «blog» no está aún en los grandes diccionarios ingleses, aunque puede encontrarse aquí. El término viene de (we)blog, que vendría a ser un cuaderno de anotaciones, un diario de abordo. En español, creo (no puedo demostrarlo) que yo estuve entre los primeros que propuso el equivalente «bitácora» (por cuaderno de bitácora, claro).
¿Definición? Sitio web, o sección de un sitio web, en que el usuario puede ir colgando por orden cronológico sus ocurrencias diarias o periódicas. Lo normal es que cada anotación incluya un enlace con otro sitio. Es un procedimiento muy cómodo para mantener al día una página y durará lo que tarde en inventarse otro procedimiento más cómodo o más eficaz.

CN: ¿Eres lector de bitácoras?¿Qué estilo de blog prefieres: diarios personales, de opinión, bitácoras técnicas, de enlaces...?
RB: Lo siento, mis lecturas bitacoreras son muy esporádicas. No leo, desde luego, los diarios personales, que sólo pueden interesarnos si nos interesa la persona que los escribe. En internet es muy difícil encontrar dos veces la misma página: uno se pierde en la vorágine.

CN: ¿Puedes nombrarnos tres bitácoras que consideres de referencia o leas frecuentemente? ¿Habría algún de los que ya existen del que te hubiera gustado ser autor?
RB: Las bitácoras de referencia son sólo una lista de enlaces, cuyo interés depende de quién recomienda. No, jamás he leído nada que me habría gustado escribir: prefiero admirar a los demás y resignarme a no ser autor más que de mis obras.

CN
: ¿Cómo valoras el fenómeno de las bitácoras en español? En cuanto a movimiento, ¿estamos muy lejos de la gran Babel de blogs en inglés? ¿Crees que las plataformas de opinión "individual" como estas pueden desbancar a los medios informativos en internet en cuanto a lectores y participación?
RB: Lo valoro en corto, en España y fuera de España. Es una moda tecnológica que desaparecerá, como tantas otras. Y no, no creo que los blogs vayan a desbancar a los medios informativos: en modo alguno. El blog puede desempeñar un papel importante en ciertos momentos informativos y en la denuncia de sesgos y omisiones por parte de los medios, pero tiene problemas irresolubles; entre otros, que a) casi nunca es conocido por un número suficiente de personas; b) no sabemos quién nos habla ni cómo forma su opinión; c) es extraordinariamente fácil de manipular.

CN: Cambiando un poco de tema, y yendo un poco a tus gustos personales, dinos un libro que consideres de cabecera o simplemente que estés leyendo actualmente.
RB: No tengo libros de cabecera, sino libros que se quedan en la mesilla de noche y a los que tarde o temprano hay que abrirles sitio en la ya inexpandible biblioteca. Ahora mismo estoy releyendo a Boris Vian. "J’irai cracher sur vos tombes", concretamente. También estoy con el último Hugh Thomas. Cada vez leo más historia.

CN: Finalmente, y para no cansarte mucho más, ¿Crees que internet es un buen medio para la literatura? ¿Puede hacer la red que la literatura cambie de formato, incluso en la edición en papel, acomodándose al nuevo medio?
RB: Sobre esto he escrito muchísimo. Véase, por ejemplo, mi Mínima enciclopedia del libro, la literatura y la edición, publicada por el Instituto Cervantes. Aquí la encontrarán tus lectores, en orden inverso.

Esto ha sido todo. Para no robar más tiempo a nuestro invitado acabamos aquí, de nuevo agradeciendo la colaboración de Ramón Buenaventura y toda la ayuda que nos ha prestado a los internautas, en este viaje de todos en la red de redes.

28.12.03

Vivir para el Arte

En una novela de José María Álvarez, en un momento determinado, cuando el protagonista y su joven amante tienen noticia de la muerte de Borges, sucede esto:

Recuerdo tu voz bellísima entonando aquellos versos: "Yo que tantos hombres he sido...". Luego hicimos una lista de certidumbres nuestras que mucho debían a su ejemplo y que acaso mucho le hubieran agradado:
Primero: la literatura es un Destino.
Segundo: sin duda, como Chesterton dijo, desde el principio todas las naciones han soportado gobiernos y todas se han sentido avergonzadas de ellos. Así, fuera de ser un tolerante conservador escéptico, amenaza una espesa vegetación cubil de la Fiera.
Tercero: preeminencia de las letras inglesas.
Cuarto: quizá la edición, al año, y en todo el mundo, de doce libros nuevos, fuera ya suficiente.
Quinto: y junto a lo anterior, obviamente, la supresión de prensa, radio, y demás dislates viciados por obsesiones tan de zopencos como la información y la actualidad.
Sexto: descreencia del sufragio universal, aunque sin vacilación prefiriéndolo al comunismo o al fascismo, mas por razones estrictamente de poder político.
Séptimo: de todas formas, el planeta y la historia de sus tribus, hijos del Azar o escritos desde siempre, sabidos desde siempre, en cualquier caso no merece sino la contemplación más serena y desesperanzada.
Octavo: el batiburrillo conocido por Arte Moderno es un error.
Noveno: en peores errores hemos hecho guardia.
Décimo: es rarísimo encontrar un pensamiento, un gesto inteligente o elegante posterior a 1945.
Undécimo: hay exceso de población.
Duodécimo: sólo se puede leer por placer.
Décimotercero: quizá no erraba el sueño de Phillip Mainländer.
Décimocuarto: nada pudo en siglos destruir a un escritor (y aquí puede leerse: un músico, un pintor, un arquitecto, un escultor, un filósofo, etc.). El siglo XX lo consigue haciéndoles creer que son personas como las demás.
Décimoquinto: no es posible una Historia sin pasión.
Décimosexto: la cultura -como una joya, una mujer o una copa de excelente vino- son regalos que algunos seres humanos ofrecen o reciben con carácter absolutamente individual.
Décimoséptimo: los poetas -según afirmaba Rilke de Hölderlin- salen solos, como la luna.


Es evidente el carácter snob o aristocrático de algunos de los puntos. No obstante, he preferido dejar el texto íntegro.

20.12.03

Harto de monólogos

Lo siento, no puedo más. A mucha gente le parecerán divertidos, hasta sumamente hilarantes, pero yo creo que el género humorístico de los monólogos se está convirtiendo en toda una pestilencia. Al principio podía tener su gracia (aunque se ha copiado el formato desde Estados Unidos -incluso la tapia cutre que tiene que estar detrás del humorista- Gila ya hacía algo parecido mucho tiempo antes, y mucho mejor), en los primeros intentos del catalán Buenafuente (de hecho, aún sigue teniendo estilo: debe de ser que lo que importa no es el guión sino la habilidad del artista), pero ahora ya es triste. Hoy he visto uno de esos programas de zapping un fragmento de una actuación reciente:
<<Vas a una zapatería... Todo lleno de zapatos... Zapatos por todas partes... Y viene el dependiente y te dice: "¿Qué desea?" [Risas] "Pues no sé, tío, tú qué crees" [O algo así, más risas histéricas]">>
Qué triste. Espero que esta moda termine pronto, porque estoy muuuy cansado de esas sartas de tonterías, todas con el mismo estilo. Por ejemplo... ¿Es esto gracioso?: "Lo que pasa es que, claro, tú conoces a una chica, te cae bien, es guapa... y como parece que no lleva malas intenciones, te olvidas y decides salir con ella. Al principio no hay problema, pero de pronto empiezas a notar cierta presión: estáis echando un kiki, ¡un kiki sin compromiso!, y, sin venir a cuento, la tía te suelta: "-Te quiero, Jorge" ¿Qué ha dicho? ¿Qué me quiere? ¿Pero yo que le he hecho a esta tía? ¡Son ganas de joder! En ese momento se ta baja el alma a los pies . Bueno, el alma y... todo lo demás." Pasen por esta página, hagan una búsqueda de la expresión "Lo que pasa", y verán la riqueza de vocabulario que tienen estas obras de arte.
Una pena...

17.12.03

Explosión en una catedral

Las palabras no caen en el vacio. ZoharMientras de día estoy leyendo la biografía de Lovecraft firmada por L. Sprague de Camp, de la cual quizá un día podamos hablar aquí, de noche me reservo mi segunda lectura de "El siglo de las Luces", de Alejo Carpentier.
Carpentier es como otro Stevenson. No tienen el mismo estilo, ciertamente, pero hacen vibrar al lector de la misma forma. La prosa del escritor cubano, maciza y barroca, que se desboca en cascada por las páginas del libro, sin apenas un diálogo de tregua, subyuga al lector. Ese gusto por el matiz hace que podamos sentir los olores que llegan desde tierra cuando uno de los personajes, Carlos, llega a puerto al inicio del libro, o que nos fascinen los colores y las formas que van apareciendo ante los ojos de Sofía y Esteban. "El siglo de las luces", además de ser una interesante novela de aventuras en el Caribe de principios del siglo XIX, es una reflexión muy acertada sobre el choque de culturas y el mestizaje, en parte retratados en el libro a través del intento de instaurar la Revolución Francesa en aquellas regiones.
"El siglo de las luces" es un libro duro de roer. Es curioso, pero con él me ha pasado algo que no me ha pasado con muchos libros: no me gustó al acabarlo, pero a medida que me distanciaba en el tiempo de él, más me gustaba. Finalmente, he vuelto a él y puedo decir que esta segunda lectura está siendo mucho más amena. En la facultad, nuestro profesor Luis Miguel Fernández nos hacía leer este libro como introducción a la cultura iberoamericana en su asignatura Literatura Hispanoamericana I, para resaltar ese carácter festivo, de culturas encontradas, de mestizaje y de barroquismo y de color del continente. Con el tiempo he sabido bien por qué escogía este libro.

12.12.03

La nueva Galaxia Gutenberg (¿y sus límites?), y 2

Cuando uno publica en internet, ha de presuponer que en el momento en que deja su obra en la red, esta se considera en manos de sus lectores de una forma mucho más plástica que en papel. En el medio electrónico cualquiera es capaz de trasladar un texto a otra parte con un simple clic de ratón. Y es algo que deberíamos aceptar, nos guste o no. La misma naturaleza del hipertexto nos hace observar que es (o debería ser) infinitamente reproducible en el oceáno digital. Creo que, si se respeta la autoría de todo texto, la red permite una difusión nunca antes concebida. ¿Cuántas personas habrán leído este blog? ¿500? ¿1000? ¿Habría llegado nunca a tanta gente con cualquier otro medio que no fuera secuestrar a un bebé y subirme al último piso de un banco?
Todo esto va porque, en algunas páginas me he encontrado la enojosa situación de que el botón derecho está desactivado. En vez del menú, sale una ventanita que dice "Este texto es propiedad de menganito." Bien, eso es cierto. Pero es no menos cierto que al estar en la red, ese texto ha cambiado su forma de concebir la autoría. No es que se pierda, pero sí diríamos que es más proclive a su difusión. Los autores de estas páginas que no permiten activar el botón derecho del ratón quizá no saben que si de verdad me quiero llevar ese texto, seleccionaré el texto y usaré ctrl+c, y ya estará copiado. Sin botón derecho. Si quiero llevarme una imagen y no me dejan salvarla, haré una "pantallada" y me llevaré la captura de imagen del monitor. O miraré el código original para saber dónde se aloja, etc.
Por eso, siempre que he hecho una página web, sobre todo con contenido cultural, he pensado que ese contenido está ahí precisamente para ser divulgado, y nunca le he puesto tan estúpida protección. Yo mismo he sido en alguna ocasión usado como fuente para otras páginas (en la breve presentación que hago de José María Álvarez, por ejemplo, autor con poquísima presencia en la red). ¿Qué se puede hacer? Poco. Si de verdad es una cuestión de propiedad importante, se pide permiso al autor o se reclama al servidor de la página. Pero, por lo demás (préstamo de noticias, imágenes, pequeños textos, enlaces), no intentemos poner puertas al campo.

11.12.03

Mujer picada por aspid

PIEZA DE MUSEO

Voluptuosidad incomparable, inefable embriaguez,
Yo te canto.
Paul Verlaine



Un escultor, un día -Auguste Clésinger
se llamaba- entregó al mundo
esa "mujer picada por un aspid"
que hoy conserva un museo.
Los turistas
junto a ella pasan; si alguno se detiene
lee la inscripción, y sigue
su visita. O con frecuencia
son grupos de chiquillos, dirigidos
por un profesor que les explica
los efectos de la terrible picadura,
cómo el autor captó el dolor,
la angustia, el miedo.
Y sin embargo
bastárales contemplar el vuelo de esos ojos,
ese rostro, escuchar los suspiros
que salen de su boca, de ese pecho
que infla el amor, esa espalda que se arquea,
esos muslos que aprieta
el gozo, para entender
que no es la Muerte la que toma
a esa mujer, sino el placer,
el éxtasis, la absoluta
anonadación del orgasmo. Si el buen Auguste Clésinger
se vio forzado por la censura de su tiempo
a inventar una anécdota trivial
que permitiera a sus ensueños
ser expuestos en el Salón del 47,
qué sutil, fascinador, inteligente
fue, para legarnos esa belleza apasionada:
el instante supremo
en que una mujer entrega su carne
a la Historia.

José María Álvarez, en "El botín del mundo". Ed. Renacimiento, 1994.

5.12.03

Estos días azules y este sol de infancia...

Cuando transcribí el pequeño artículo anterior sobre Lovecraft y lo relacioné con Machado, no pude evitar releer el tomo de Poesías Completas que tengo de la edición Espasa a cargo de Manuel Alvar. Siento ser tan poco original en el título -hace poco visité una bitácora, no recuerdo cuál, quetitulaba de la misma forma el post [creo que era ésta]-, no he podido resistirme a ese último verso, porque creo que encierra mucho del mundo poético del Machado más famoso (y que conste que siempre he preferido al otro)

Releyendo "Soledades, galerías y otros poemas", la primera obra de Machado, con el tiempo uno llega a ver los pequeños detalles de su poesía. "Soledades..." aún acusa las lecturas modernistas del autor, los ecos románticos de, por ejemplo, "En el entierro de un amigo", pero vemos que poco a poco se va abriendo a una nueva sensibilidad. Es algo que se aprecia en el poema nº III del libro:

La plaza y los naranjos encendidos
con sus frutas redondas y risueñas.
Tumulto de pequeños colegiales
que, al salir en desorden de la escuela,
llenan el aire de la plaza en sombra
con la algazara de sus voces nuevas.
¡Alegría infantil en los rincones
de las ciudades muertas!...
¡Y algo nuestro de ayer, que todavía
vemos vagar por estas calles viejas!


Aunque aún podemos ver retazos del exceso modernistas (esa primera exclamación), vemos como el poeta se sirve ya de técnicas que se asemejan al impresionimo en esa descripción de la calle y los colegiales.
Tanto en Machado como en otros poetas (Neruda, Gabriela Mistral, César Vallejo, Juana de Ibarbourou) es muy interesante obervar cómo se produce en cada uno de ellos la destrucción de la lírica modernista.
Siempre que recuerdo la lectura de Machado me viene a la cabeza la sensación de que su poesía es algo así como la evocación de un recuerdo de infancia, de un pueblo tranquilo a mediodía, de una imagen borrosa y deslumbrada por el sol, como en un sueño. De inmensa calma, de cierta tristeza, pero de gran vitalidad.
Antes que filólogo, hay que ser lector.

Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia tras los cristales.
Es la clase. En un cartel
se representa a Caín
fugitivo, y muerto Abel,
junto a una mancha carmín.
Con timbre sonoro y hueco
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco,
que lleva un libro en la mano.
Y todo un coro infantil
va cantando la lección:
«mil veces ciento, cien mil;
mil veces mil, un millón».
Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de la lluvia en los cristales.

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