Yo entiendo que a veces uno se caliente e intente responder a su propia mediocridad aludiendo a que al menos cobra por ella. Efectivamente, a veces se da el caso. Pero lo que es triste es insistir y hacer una sátira que intenta zaherir a alguien en particular -cuando todo lo que dice se le puede aplicar exactamente al autor- y que nadie venga a jalearte. Llegados a este punto, recuerdo la dedicatoria del Pascual Duarte de Cela, que decía "a mis enemigos, que tanto me han ayudado en mi carrera."
Oh, a cryptic rant!
ResponderEliminarNo sé a quién se la diriges pero me identifico con este tipo de sentimiento en algún momento de mi vida shep...
zaherir, hay que ver cómo se nota el filólogo en ti!