16.9.05



·¿Cómo castigaríais a quienes su remordimiento es ahora superior a todas sus fechorías?

·El amor limitado exige la posesión del amado; el ilimitado se basta a sí mismo.

·Uso el odio como arma para defenderme. Si hubiese sido fuerte jamás habría necesitado ese tipo de arma.

·Decidme, por el amor de Dios, qué es la llama que arde en mi corazón devorando mis fuerzas y anulando mi voluntad.

(Khalil Gibrán)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

(Los comentarios de entradas menos recientes están sometidos a moderación, por lo que no aparecen directamente)