18.12.02

Cuento zen para meditar

El emperador preguntó al maestro Gudo:
-¿Qué le ocurre a un hombre sabio después de morir?
-¿Cómo podría saberlo yo?- replicó Gudo.
-Porque sois un sabio- contestó el emperador.
-Sí, alteza -dijo Gudo- pero aún no estoy muerto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

(Los comentarios de entradas menos recientes están sometidos a moderación, por lo que no aparecen directamente)